A view of the Milky Way from the southern hemisphere at Atacama Desert; Shutterstock

En un hecho realmente histórico, las lluvias que se han registrado en el corazón del desierto de Atacama en Chile, han dejado fuertes daños a este antiguo ecosistema que ahora se verá grandemente afectado debido a la abundancia de agua.

El desierto más antiguo de la Tierra

El desierto de Atacama tiene 10 millones de años, esto lo convierte en el más antiguo del planeta. Por su nivel de sequía, la tierra de Atacama también es considerada como la más similar al planeta Marte.

Los efectos de las lluvias

Las lluvias que ha recibido el desierto desde los pasados 3 años, son un hecho realmente único. Este fenómeno ha arrasado con el 85% de su vida microbiana.

- Publicidad -

“Nuestro grupo ha descubierto que, contrariamente a lo que cabría esperar intuitivamente, el aporte de agua no ha supuesto un florecimiento de la vida en Atacama, sino que, por el contrario, las lluvias han causado una enorme devastación en las especies microbianas que habitaban estos lugares antes de las precipitaciones”, explicó Armando Azúa-Bustos, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Lee: Estos son los destinos más peligrosos del mundo, aptos para los amantes de la adrenalina

¿Qué pasará con el desierto de Atacama?

Los expertos han comparado esta situación, con los efectos que tuvo el agua en el planeta Marte. “Marte tuvo un primer periodo (hace 4,5 y 3,5 miles de millones de años), en el que hubo mucha agua en su superficie, lo sabemos por la cantidad de evidencias hidrogeológicas que se conservan en forma de minerales hidratados ubicuos sobre la superficie, huellas de ríos, lagos, deltas y tal vez un océano hemisférico en las llanuras del norte”, indicó Alberto G. Fairén, investigador en el Centro de Astrobiología.

Muchos años más tarde, Marte se convirtió en la tierra árida y seca que es hoy. Esta analogía ha llevado a los expertos a proponer -muy por el contrario de lo que se pensaba- que la abundancia de agua puede llevar a la extinción de la vida.