Catedral mexicana - Créditos: g01xm - iStock
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En la Ciudad de México, la Catedral Metropolitana y el Templo Mayor azteca en el subterráneo, parecen resumir la Conquista. El viajero se engaña si piensa que este es el único vestigio de la mezcla. Por todo el país hay rastros para intentar descifrar ese fragmento de historia sin el que hoy serían inexplicables los olores, sabores y paisajes que inundan cada rincón del país.

Para encontrarlos, es necesario tomar la carretera, dejar atrás la actual Capital y el antiguo epicentro del virreinato de La Nueva España e internarse en kilómetros de asfalto, terracería y campo. Este un intento por descifrar lo que ocurrió después del choque entre viejo y nuevo mundo. Los pedazos de la colisión: las mezclas.

La salida

Para quien el todo son edificios, vehículos, comercios y bullicio, abandonar la Ciudad de México es toparse con la nada. Pero en esta nada hay mucho. Talleres mecánicos antecedidos por letreros que los anuncian, vendedores solitarios sobre la carretera, un desfile de milpas cercando el camino, algunas fábricas cada tanto; montañas siempre.

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Es necesario disminuir la velocidad. Un hato de vacas cansadas de cargar las ubres a punto de estallar en leche, caminan señoriales por la carretera. No están dispuesta a ceder espacio alguno sobre los dos carriles que conforman este accidentado tramo del recorrido. Detrás de ellas, es imposible no imaginarlas confundidas y mareadas en las carabelas en las que cruzaron por el Atlántico junto a Cristóbal Colón en su segundo viaje hacia los territorios recién explorados en 1493.  

La mujer que las pastorea, después de varios intentos, logra que el rebaño desaloje uno de los carriles de la carretera. Levanta su mano y, a nuestro paso, sonríe. Por el espejo retrovisor se alcanza a ver esa sonrisa mestiza. Dejamos atrás esta postal que se hace más pequeña conforme avanzamos sobre la orografía que nos conduce hacia nuestra primera parada.

Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)
Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)

EL ARTE Y LA RELIGIÓN

Después de cerca de 50 kilómetros de recorrido, llegamos a nuestra primera estación. Estamos frente a una fachada Tan barroca, tan churrigueresca, tan virreinal; el estilo artístico dominante por lo menos para los edificios religiosos. Las congregaciones religiosas jugaron un papel determinante en la sociedad de época. Su presencia en la Nueva España explica el vínculo como el caso de los Jesuitas que llegaron a Tepotzotlán en 1580 y comenzaron la construcción del templo de San Francisco Javier y, posteriormente, el colegio.

Ahora, este recinto es el Museo Nacional del Virreinato. En su interior se resguardan la colección más importante que da cuenta de esta etapa de la historia. Sus exposiciones, son un punto de partida ideal pues abarcan desde la llegada de los conquistadores hasta la vida cotidiana, usos y costumbre de los habitantes de la colonia.

Retomamos la carretera rumbo al norte. Y que sea la necesidad, incluso el azar, quienes decidan el rumbo a seguir. En una rodada no hay horas de llegada, check in o check out que valgan más la pena que detenerse a mirar. Solo a mirar.

Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)
Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)

LA MINERÍA

Con la instauración del virreinato en 1532, la necesidad de conectar las minas de oro y plata crearon nuevas caminos. Así fue como surgió el Camino Real Tierra Adentro, cuyo tramo central conectaba a la Ciudad de México con Zacatecas, la primera ciudad Minera de la Nueva España. Donde se encontraba una veta, nacía una ciudad.

Con ayuda de Israel, un especialista en comunicación y nuestro guía en este punto del recorrido, nos acercamos a uno de los reductos mineros ubicado a 4 kilómetros y medio del Centro Histórico de Guanajuato. Aquí el camino es de un solo carril, sinuoso y pedregoso. 

Son cerca de las 10 de la mañana en la comunidad de Mineral de Peñafiel. La primera construcción que encontramos, es una capilla de color ocre que, de no ser por la cúpula marrón que sobresale, se confundiría con las rocas del monte que la rodean. Las calles son solitarias y apacibles. Algunas de las casas aún están construidas con adobe; algunas, incluso, tienen piedras con registros de cuarzo y otros materiales fruto de las minas.

Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)
Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)

De camino al centro, hay una estación turística que reclama nuestra atención. Se trata de una de las minas más productivas del virreinato, propiedad de Antonio de Obregón y Alcocer Conde de Valenciana. Según una cédula de información en el recinto, esta empresa llegó a extraer hasta 60 toneladas de plata y a finales del Siglo XVIII, producía dos terceras partes de todo el metal que la ciudad exportaba a España y Asia.

En este mismo punto se encuentra el Templo de San Cayetano, un edificio de arquitectura barroca construida de cantera rosada y que con su ornamenta, ilustra la bonanza de su benefactor.

Según los jóvenes que en la puerta cuentan la historia del lugar a cambio de unas monedas, existe la leyenda de que cuando la hija del Conde contrajo matrimonio, este mandó poner un tapete de oro desde el atrio hasta su casa ubicada en la calle contigua. La convicción con la que lo cuenta solo es el detonante para imaginar que en lugar de este asfalto hay una camino dorado y deslumbrante por los rayos de sol de esta tarde.       

Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)
Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)

LA PLAZA

Son cerca de las 20:30 horas de un sábado. El cielo, entre índigo y añil, se niega a ser noche. Estamos en el centro de Querétaro, otro de los puntos importantes del Camino Real Tierra Adentro y una de las ciudades claves para la Independencia. Frente al templo de San Francisco, el primer edificio religioso, está el jardín Zenea. Aquí un grupo de músicos toca percusiones para acompañar los movimientos afros de las bailarinas mientras que, en otro punto de esta misma plaza, un payaso prepara su espectáculo. Las familias caminan, los enamorados se besan; la algarabía de apoderarse de una plazuela parece la misma hoy que hace 500 años.

Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)
Ruta Virreinal en México (Ernesto Polo)