Las Pozas ("the Pools"); created by Edward William Frank James (1907–1984)-iStock
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El camino a Xilitla es largo. En ocasiones se torna intrigante y lleno de curvas pronunciadas que vienen y van de Querétaro a San Luis Potosí. Pero la magia que descubres al llegar a este paraíso escondido entre la vegetación de la Huasteca Potosina, es más de lo que cualquiera puede imaginar.

Por fin, ahí estás, en la puerta del famoso Castillo de Xilitla, una especie de fortificación camuflageada. Es una maravilla hecha por las manos del hombre y salida de la mente de un genio: Sir Edward James.

La entrada es impresionante, una construcción en colores grises que da la bienvenida y te transporta de inmediato a la mente de su creador con hojas, círculos y formas retorcidas que hacen las veces de arcos. Luego sigue el “Pasillo de las Siete Serpientes” que simboliza los pecados capitales.

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Escaleras, plataformas y techos de enormes proporciones se pierden constantemente entre el verde follaje para integrarlos con la propia naturaleza y ofrecernos apacibles paseos, como la “Plaza de San Eduardo”, uno de los espacios predilectos de Sir Edward James, y que tiene como particularidad una gran fuente que semeja una flor.

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Un poco de historia

Cuando James, nieto del rey Eduardo VII de Inglaterra, llegó a este pueblo en 1950, y conoció las cascadas de Xilitla, quedó tan fascinado por el vuelo de cientos de mariposas, que decidió construir en este lugar el sitio de sus sueños y dar rienda suelta a su imaginación.

Gracias a las ideas de este hombre, y con el apoyo de Plutarco Gastélum, actualmente podemos disfrutar de un paraíso que se confunden de plantas nativas con construcciones de estilo mexicano, inglés y mudéjar, que lo mismo sirvieron para habitar que para cuidar animales, comunicar jardines o simplemente adornar más el paisaje.

Vive el surrealismo de un amanera única.- iStock

Entre orquídeas y salones

En cada rincón la magia de James quedó plasmada de forma tan perfecta, que sorprende hasta al viajero más inexpresivo e invita a penetrar a un mundo donde la realidad y la ilusión se mezclan armoniosamente pese al paso del tiempo.

Entre las diversas secciones que componen el Castillo están: la “Casa de los Tres Pisos”, el “Templo de las Dos Columnas”, la “Biblioteca”, el Museo, angostos puentes, terrazas y una espectacular cascada.

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Orquídeas gigantes, plantas completas, hojas de enormes proporciones y gruesos tallos salen una y otra vez en cada rincón como esperando ser admiradas.

Luego, caminarás por oscuras y reducidas paredes que te llevarán al sitio exacto donde Sir Edward James sintió su llamado interior para hacer realidad su sueño: las pozas, una hermosa cascada de aguas cristalinas al final del camino.

Enormes ventanales, diversas construcciones que recuerdan a las ruinas de Grecia o Roma y piezas con formas de animales bebiendo agua, adornan meticulosamente cada centímetro.

Xilitla, que en náhuatl significa “lugar de caracoles”, es en general un verdadero remanso de paz que nos libera de tensiones y preocupaciones. El espacio ideal para poder leer, respirar aire puro o simplemente meditar en completa libertad.

Más información del destino en: www.visitasanluispotosi.com