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Rodeada de noche, la fachada blanca del hotel Live Aqua San Miguel de Allende destella bajo un juego de luces arquitectónicas. Hemos llegado al que será nuestro hogar durante los próximos días, un hotel considerado“la joya de la corona” de la selecta colección Live Aqua de Grupo Posadas, el mayor consorcio hotelero de nuestro país y uno de los más destacados a nivel mundial.

Construir y terminar este nuevo emprendimiento llevó cerca de dos años, algo que resulta notable si se toman en cuenta las dimensiones del complejo: con 153 habitaciones, es el hotel con más capacidad de alojamiento en toda la Ciudad Patrimonio. La proeza no solo fue posible gracias a los esfuerzos de Grupo Posadas, sino también producto de su ubicación: está a los pies de la Presa del Obraje –a solo 10 minutos caminando desde el centro–, sector propenso a cuestas y calles enredadas.

POR ILÁN RABCHISNKEY

Con espacio de sobra para expresarse, Live Aqua San Miguel de Allende reinventa la oferta hotelera del destino brindando una experiencia sin limitaciones físicas: sus techos elevados, sus arquerías y patios, son una evocación de la amplitud y el viento que corre, y así lo sentimos ni bien entramos en la panadería, porque aquí se recibe al huésped frente a un escaparate con trenzas azucaradas, tarros de mermelada y tacitas con café. El aroma a masa horneada que impregna el vestíbulo amenaza con retenernos ahí, pero la propuesta de descansar en una suite con tina acaba por disuadirnos.

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POR ILÁN RABCHISNKEY

Magia y entorno

El amanecer llega frío: lo sé porque la piscina climatizada, más allá de mi balcón, emana volutas de vapor. Esas primeras luces revelan que, lo que parecían baldíos la noche anterior, son las faldas de un cerro cubierto de pastizales, un fragmento del semidesierto guanajuatense tan próximo al Live Aqua que pareciera ser parte de él. El sol termina de salir tras la Presa del Obraje (construida en el siglo XVIII) y le calienta las alas a las aves que vuelan por encima de los patios del hotel.

A la mesa

Claro que uno de los sentidos mejor atendidos dentro del Live Aqua San Miguel de Allende es el gusto, y para comprobarlo basta con iniciar la mañana probando lo dispuesto en su desayuno bufet o pidiendo a la carta. Por su osadía, el primer platillo que pedimos es una papaya a la parrilla cuyo choque de texturas (la suave pulpa contrasta con ciertas notas a carbón) es buena forma de abrir el apetito.

POR ILÁN RABCHISNKEY

Algunos optamos por unos espumosos huevos benedictinos mientras que otros se decantan por un emparedado BLT de suculentas proporciones. No faltan café en las tazas ni chocolatines en la canasta, elegidos por todos como la mejor demostración de la repostería del hotel.

Incentivos sensoriales

Si bien la arquitectura y los interiores del hotel fomentan la idea de vastedad, también hay espacios que inspiran cobijo. Localizado al fondo del sonoro (y digo “sonoro” porque cruzarlo implica caminar sobre el rumor que generan miles de piedritas) patio de La Matatena –llamado así en honor a la escultura de Rodrigo Garagarza inspirada en este tradicional juego infantil–, el Cigar Bar del Live Aqua San Miguel de Allende se antoja refugio para un nuevo modelo de masculinidad, uno en el que las charlas son largas y los juegos de mesa son ejercicios de camaradería.

POR ILÁN RABCHISNKEY

Su barra, iluminada por destellos ambarinos, sirve licores premium y tragos preparados con el tequila que mejor refleja el sabor de San Miguel de Allende, el de Casa Dragones. Con la garantía de pasar unos días de encanto, Live Aqua San Miguel de Allende también ha sido recientemente galardonado por su arquitectura a nivel mundial, ganando el Prix de Versailles 2019. Una razón más para pagarle una merecida visita.

por Arturo Torres Landa