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Cuenta la leyenda que durante la dinastía Qing, el emperador Qianlong de China visitó el templo Hu Gong en la cuidad de Hangzhou, a las orillas del famoso ‘West Lake’, y se le presentó una taza de té longjing, el té típico de la región. Los suaves matices que caracterizan el té longjing dejaron al emperador encantado y decidió cosechar algunas hojas de té él mismo. En ese momento recibió un mensaje urgente que su madre, la emperadora Chongqing, se encontraba enferma y le pedía regresar inmediatamente a Beijing. El emperador guardó las hojas de té en sus largas mangas y dejó Hangzhou. En Beijing, su madre notó el delicado aroma del longjing, pidió que se le preparé una tasa y quedo enamorada de este sutil té.

Hoy en día, el té longjing es conocido como uno de los ‘tés imperiales de China’ por su calidad superior. Es sutil y elegante, suele ser el preferido de los verdaderos conocedores del té.

Armonioso y autentico como este té de emperadores, el Resort Amanfayun, rodeado por delicados arbustos de té longjing, es una experiencia de belleza discreta y momentos únicos. Perteneciente a la reconocida cadena hotelera de lujo Aman Hotels, Amanfayun es un destino en sí mismo, perdido a los pies de la montaña, rodeado por templos, monjes y bosques de bambú.

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Hangzhou es conocida en China como el Paraíso en la Tierra. Es una ciudad honrada por poetas y artistas, inmortalizada en pinturas y canciones clásicas que rinden tributo a sus elegantes pagodas reflejadas en el agua del famoso ‘West Lake’. Aman eligió este destino de ensueño para crear una experiencia autentica de pueblo chino dedicado al cultivo de té.

Lingyin Temple

Aman rescató el histórico pueblo de Fayun, preservando y reconstruyendo sus antiguas construcciones, y manteniendo ese aire de misterio de los pueblos a los pies de las montañas de Hangzhou. Amanfayun está rodeado por bosques de bambú y ubicado a unos pasos de siete templos y monasterios antiguos, incluyendo el famoso Lingyin –uno de los templos budistas más grandes y prósperos de China. Creando un ambiente pintoresco, monjes budistas pasean constantemente entre las calles de Fayun en sus rutinas diarias entre los templos de la montaña y la universidad budista ubicada entre plantíos de té.

por Alexis Beard