- Publicidad -

Más allá de los caminos trazados por los millones de turistas que visitan el sudeste asiático nos encontramos con un país enigmático y seductor: Laos.

Esta pequeña nación es única en la región y tiene su magia propia. Se podría decir que ha sido congelada en el tiempo, y es aquí que podemos imaginar que nos encontramos en el Asia del siglo pasado. El destino principal de Laos, Luang Prabang, es una ciudad con un encanto único, donde edificios coloniales conviven con antiguos templos, atemporal, existiendo casi fuera de tiempo.

La ciudad de Luang Prabang, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es el lugar perfecto para ver una de las tradiciones más sagradas de Laos, la Ceremonia de dar limosnas a los monjes budistas.

- Publicidad -

Lee: 4 hoteles boutique únicos en Asia

A medida que sale el sol en Luang Prabang, alrededor de 200 monjes budistas salen de sus diversos templos para reunir su comida diaria. La tradición de la recolección de limosnas se remonta al siglo XIV, pero aún hoy los lugareños se despiertan temprano para preparar la comida para los monjes y esperar tranquilamente al borde de la carretera para dar sus regalos.

Luang Prabang también es famosa por ser el punto de partida para explorar el increíble Río Mekong, en cuyas orillas se alzan históricos monumentos y tradicionales pueblos. Una ciudad que vacila entre el pasado y el presente, aquí se desencadenan ante nuestros ojos momentos de fantasía y de magia que nos remontan a épocas pasadas.

De la mano de Belmond, esta increíble cadena de hoteles, cruceros y trenes, descubrimos un Asia distinto, fuera de lo típico. En Luang Prabang, La Résidence Phou Vao nos presenta un Luang Prabang tranquilo, rodeado de montañas, donde los amaneceres y atardeceres se difuminan en el horizonte.

Lee: Conoce los monasterios ortodoxos donde puedes beber vino

Así son todos los magníficos hoteles del prestigioso Belmond Hotel Group; pioneros y excelentes, con toques únicos y auténticos que los hacen sobresalir, expresando el verdadero alma de los destinos donde se encuentran, enamorándonos de sus más íntimos secretos.

La Résidence Phou Vao captura el espíritu de Laos: tranquilo, pacifico, con ese ritmo de vida relajante que lo distinguen del ajetreo de sus vecinos Tailandia y Vietnam. Desde su bella alberca, vemos los días pasar a medida que nos aventuramos a las calles de esta bella ciudad, con sus dejos franceses que notamos en los pequeños cafés y creperies, las togas rojizas de los numerosos monjes budistas y sus exquisitos templos bellamente ornamentados.

por Alexis Beard