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La historia de Tijuana está ligada a la promulgación de la Enmienda 18 de la Constitución de Estados Unidos, la cual en 1917 daba origen a la llamada Ley Seca. Ese fue el origen de la prosperidad de la mítica ciudad fronteriza, en donde surgieron destilerías, cervecerías, vinícolas, bares y hoteles para satisfacer la demanda de los estadunidenses que cruzaban hacia suelo mexicano para evitar la prohibición.

Al principio destilaban el “bath tube gin” que, como lo dice su nombre, se hacía en tinas de baño, por ello surgió la necesidad de mezclarlo en cócteles para encubrir su mala calidad y sabor. Pero aquella época floreciente quedó en la historia. Las viejas destilerías y mixología de entonces desaparecieron, hasta hace unos pocos años cuando un par de tijuanenses aficionados a los destilados decidieron hacer su propio producto en casa.

“En 2015 conseguimos un alambique de cinco galones con el que logramos una producción modesta que compartíamos con la familia. Luego adquirimos un alambique de 200 litros y la producción llegó a las 240 botellas, con lo que ya pasamos de la afición a pensar en vender lo que producíamos”, recuerda Pedro Hoyos, socio de Tijuana Craft Spirits.

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Bajo el sello Enmienda 18, actualmente los emprendedores producen Vodka, Gin Jamaica, Gin Cítrico y Gin Añejo en roble francés tostado. Sus recetas exclusivas solo incluyen alcohol de maíz mexicano como base para una fermentación de espíritu muy autóctono, así como una base natural de naranjas y mandarinas.

Las especias orgánicas —en su mayoría regionales— también brindan un toque de fragancia y sabor: enebro, pimienta rosa de San Vicente, romero de cosecha casera, vainas de vainilla fresca, pimienta Cubeb de la India y pimienta “Grano del Paraíso” de Madagascar.

Después de aprobados los análisis en Suiza, y de recibir los marbetes de comercialización de la Secretaría de Hacienda, empezó el embotellado a mano en su particular y muy tijuanense envase, donde se reconoce al Minarete del antiguo Casino de Agua Caliente. Con esa imagen tan típica, la marca local ganó medalla de bronce del American Distilling Institute y medalla de oro en el San Diego Spirits Festival.