Laguna Colorada, Bolivia | Foto: Elizabeth Gottwald

Indiscutiblemente en el mundo existen lugares increíbles, que parecieran pertenecientes a otra dimensión. Entre estos, los desiertos de sal son parte de los que más destacan.

El efecto que crean es tan asombroso que pareciera un sueño. Es por eso que hoy, te traemos la lista con los desiertos de sal más asombrosos del mundo. Pero antes hay ciertas cosas que debes saber.

Desiertos de sal

Los desiertos tienen propiedades únicas, y entre este conjunto de características, los mismos se dividen en varios tipos. Existen desiertos tropicales, costeros, de monzón, fríos, polares, paleodesiertos (o fósiles) entre otros.

Pero de los que hablaremos aquí, se conocen como salares. Hay tantos minerales salados concentrados en una superficie, que crean un efecto de reflejo. Digamos que se forma un espejo natural.

Se cree que los salares son los vestigios de lo que fueron lagos en la prehistoria. Pero debido a las particularidades de la zona, los mismos minerales los consumieron.

Los salares tienen panorámicas únicas, y al tener el cielo directo, gracias a su reflejo, pareciera que caminas por el cielo. Sin duda alguna, estos son los desiertos de sal que tienes que conocer antes de morir.

1. Grandes Salinas

Salinas Grandes | Foto: Cbondiola

Tal vez te de risa, pero realmente se llama Grandes Salinas porque es el tercer salar más grande de Sudamérica. Abarca más de 12 mil hectáreas y está situada a 4,000 pies de altura sobre el piso argentino.

Su origen se remonta a entre 5 y 10 millones de años. La cuenca se cubrió por completo de agua proveniente de un volcán. La paulatina evaporación de la misma fue la que nos regaló este asombroso lugar.

El silencio y la paz es prácticamente total, y con cada paso sonarán crocantes pequeños cristales romperse. ¿Mejor época? ¡La de lluvias!

El agua le cambia por completo el look  y deja verlo en tonos azules y turquesas. A tan solo 66 km de Purmamarca por la Ruta 52.

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2. Bonneville Salt Flats

El Salar de Bonneville durante el invierno. | Foto: Ricraider

Este lugar, más que por ser una maravilla para la vista, es conocido por las carreras de autos. Desde 1935 ha sido una de las principales sedes para conseguir el récord de velocidad en tierra.

Una vez ahí, puedes caminar y explorar tanto como quieras. Pero eso sí, lo único que te encontrarás es un horizonte interminable. Si vas, ve bien preparado porque hay tanta sal que aunque te estaciones lejos, el auto se empanizará.

Utiliza suficiente bloqueador solar y ve en las horas donde el sol no esté en el punto más alto. En muchos kilómetros a su alrededor, no hay tiendas. Así que también lleva agua y snacks.

Ubicado cerca de Wendover, en Utah, Estados Unidos, este salar es conocido por ser el cuarto más grande del mundo. Mide 260 kilómetros cuadrados y es el remanente del Lago Bonneville, que estaba ahí en la época pleistocena. También es el más grande de los salares ubicados al oeste del Gran Lago Salado.


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3. Salar de Uyuni

Salar de Uyuni | Foto: Luca Galuzzi

Entre nuestros favoritos, tenemos a Uyuni. El popular salar boliviano también solía ser un lago prehistórico. Expertos calculan que su formación es de hace más de 40 mil años atrás.

Es la primera de las 25 maravillas naturales del planeta y contiene 10 mil millones de toneladas de sal. Si quieres ir, te aconsejamos que vayas en noviembre.

En aquella época, se produce la cría de tres tipos de flamencos. Ubicado en la cordillera de los Andes en la provincia de Daniel Campos.