Unsplash
- Publicidad -

Una alberca infinita sobrevuela los rascacielos de acero de Singapur y, del otro lado del mundo, una casa del árbol con formas surrealistas se extiende por las playas de Tulum. Hoy, parece un acto automático publicar una foto del lugar en el que estamos, y los hoteles instagrameables han sabido crear espacios tan atractivos que sea imposible resistirnos a disparar la cámara. ¿Su secreto? Saben que el viajero quiere vivir experiencias, y estas comienzan por la vista.

“El viajero actual está en una búsqueda constante de espacios que pueda compartir, no solo para mostrar en dónde está, sino quien es”, asegura Scott Valentine, director de Valé Architects, quien ha sabido descifrar qué tienen que hacer los hoteles para mantenerse relevantes en una época regida por las fotos publicadas en Instagram.

Lee: Consejos de un instagramer para tomar fotos de viaje perfectas

- Publicidad -

Con más de 1,000 millones de usuarios activos al mes, la plataforma se ha convertido en una extensión de nuestra vida a través de la cual mostramos nuestra personalidad, y los espacios que visitamos se convierten en escenarios para fortalecer esta imagen. Para Eduardo Neira “Roth”, arquitecto y dueño del hotel Azulik en Tulum, “en cada decisión tomada en la construcción de un espacio aparecen una serie de valores que después son interpretados por los visitantes”. El efecto es interesante porque imita lo que sucede con el arte. “La experiencia artística la termina de construir el espectador, cuando la experimenta. La obra por sí misma carece de sentido”, dice.

Hotel San Cristóbal, Baja California

Bajo esta idea, Scott Valentine defiende que los nuevos diseños deben crear escenarios que coloquen al huésped en el centro, no solo del plano visual, sino en el vivencial. Y, para esto, cada rincón debe adoptar un valor particular para resultar en hoteles instagrameables.

El lobby inicia la experiencia; tiene el poder de definir la primera impresión y, por eso, debe reflejar los valores del hotel. Con paredes blancas, plantas desérticas y muebles con bordados artesanales, la entrada del hotel San Cristóbal, en Baja California, presenta una narrativa de minimalismo y tradición. Al sur, Azulik deja claro, desde el primer vistazo, el respeto hacia el arte y el entorno natural.

Amangiri Canyon Point, Utah

El lobby lleva a una serie de espacios públicos –salas, terrazas y albercas– que, en diálogo con el exterior, fortalecen la esencia del lugar y las emociones que provoca. Los inmensos ventanales de Giraffe Manor, por los que se cuelan las curiosas girafas, muestran la naturaleza salvaje de Nairobi y permiten el paso de luz natural. El lounge de Amangiri, en Canyon Point, ofrece vistas hacia el paisaje rocoso de Utah, apenas iluminado por una chimenea, que no solo mejora las fotografías, sino que crea una atmósfera acogedora para descansar.

Unsplash

Para Valentine, la alberca es el epítome del viaje y la comodidad y se convierte en un escenario versátil para reflejar la personalidad de los hoteles instagrameables y de quienes los visitan. Por eso, bastan unos minutos en Instagram para encontrar evidencia de visitas al sofisticado Marina Bay Sands, en Singapur, o al bohemio Katikies, en Oia, Grecia.

Lee: Albercas espectaculares en medio de paisajes naturales

Ambos espacios demuestran que, en esta era visual y digital, cada detalle importa para asegurar que el diseño genere memorias y mueva emociones. Para Valentine, eso es lo importante. “Las fotos son solo el reflejo de la experiencia de alguien que descubre cómo se ve el mundo en el que quiere vivir”.

Instagram Design Guide

En 2015, Scott Valentine notó que el diseño de interiores comenzaba a contemplar “Instagram moments” y, desde entonces, el impacto de la plataforma ha crecido exponencialmente. Esta guía práctica es el resultado de todo lo aprendido en distintos despachos de arquitectura antes de abrir el suyo: Valé Architects.

En su libro, Scott analiza a profundidad el papel de la psicología en el diseño y los distintos valores que debe aportar cada espacio para lograr crear hoteles instagrameables. También estudia el rol de Instagram como una herramienta para conocer a su cliente ideal y descubrir patrones de comportamiento y gusto estético.

Su firma se divide en dos partes: Architects, dedicada a la consultoría, y Academy, a través de la cual comparte información y consejos.