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La península de Yucatán se caracteriza por sus sabores únicos e inigualables, las técnicas que se usan en la cocinas más tradicionales pueden impresionar a cualquiera, incluso a los chefs más famosos del mundo.

Con esto en mente, el chef Roberto Solis decidió que las grandes mentes gastronómicas del mundo necesitaban saber de la existencia de Yucatán y sus sabores. Invitando a los chefs más reconocidos del mundo a una jornada de descubrimiento culinario, nació Hokol Vuh.

Este evento celebra la generosidad, el éxito, la elegancia y vanguardia, sin dejar a un lado los valores culturales y la riqueza que caracteriza a Yucatán. Misma razón por las que Moët & Chandon Impérial decició ser parte del proyecto y compartir el mismo compromiso de preservar las tradiciones de la región.

Foto: Sofía González Noriega

Cena con causa

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Hokol Vuh se ha convertido en un esperado evento donde 18 chefs de todo el mundo conviven y crean una cena con causa.

Lo chefs no sólo se enamoran de la comida si no de la cultura maya y su deseo por ayudar a las comunidades los motiva a ser parte de esta iniciativa. El dinero que se recauda por la cena que se prepara en este encuentro, se va directamente a la Fundación Haciendas del Mundo Maya.

Esta organización trabaja con comunidades mayas bajo proyectos de desarrollo económico y social, con un alto compromiso que impulsa la producción de hortalizas y su vinculación a mercados.

Foto: Sofía González Noriega

Bajo las burbujas de Moët & Chandon

Tras enamorarse de Yucatán, su gente y sus sabores, los chefs se dan a la tarea de crear platillos hechos con productos locales, cada uno maridado con las variedades de Moët & Chandon, quienes se honran de formar parte de un evento que busca apoyar, fomentar y resaltar el patrimonio mexicano, así como el legado y el valor de la generosidad de la cultura Yucateca.

Foto: Sofía González Noriega

La escena se vuelve casi idílica, en una cocina abierta observamos a Daniela Soto-Inés divertirse mientras cocina al lado de la brasileña Helena Rizzo o a Kyle Connaughton el chef de unos de los restaurantes más aplaudidos en Sonoma, California al lado del japonés Zaiyu Hasegawa o a Virgilio Martínez de Perú trabajar al lado de Jorge Vallejo.

Foto: Sofía González Noriega

Leonor Espinosa de Colombia, Norbert Niederkofler de Italia, Val M. Cantú, Mike Bagale, Blaite Wetzel de Estados Unidos, Manu Buffara de Brasil, y los mexicanos Benito Molina, Guillermo González y Edgar Nuñez también brillaron con sus propuestas.

Foto: Sofía González Noriega

Pará empezar la velada el chef Marcos Fadiga de Moët & Chandon preparó un pulpo en crema de coco para recibir a los invitados con una copa de Moët & Chandon Brut Impérial de la Maison.

San Lorenzo de Aké

La cena tomó lugar en la Hacienda y Ruinas de Aké, donde más de 200 personas se dieron cita para degustar los nueve tiempos de la exclusiva cena que nos llenó de sorpresas. La combinación de los sabores mayas, usando naranja agria, recado negro, pepita y muchos más dieron como resultado exquisitas creaciones.

Foto: Sofía González Noriega

Entre los platillos pudimos probar un delicado lechón pibil con polenta a la mexicana, un taco de hojas locales con jocoque de erizo y piñuela. Un ceviche de kampachi, mandarina y carambola refresco nuestro paladar para después recibir una tostada de sashimi con naranja agria, kanzuri y recado negro. Entre nuestros favoritos se queda el postre; trozos de calabaza con helado de pepita y hoja santa, mole de zapote y granizado de naranja.

Foto: Sofía González Noriega

La experiencia no sólo resulta una llena de sabores si no de emociones, al descubrir una región que vive sus tradiciones y que comparte con el mundo sus mejores secretos gastronómicos. Al mismo tiempo que la ruinas de Aké nos recuerdan el legado de nuestros ancestros y el motivo que realmente no ha reunido aquí; preservar la cultura maya.