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Aterrizo en Bilbao, para luego dirigirme al norte y comenzar mi aventura en un pequeño pueblo llamado San Juan de Gastelugatxe, mucha gente lo conoció gracias a la serie Game of Thrones. Este es un islote entre dos pueblos, Bakio y Bermeo, con una imponente muralla que conecta a un pequeño acantilado donde en su cima se encuentra la Iglesia de San Juan Degollado. Los documentos de este lugar datan del siglo X y cómo se pudo construir sigue siendo un enigma. 241 escalones que te llevan a la cima, cuenta la leyenda que debes de tocar tres veces la campana para ahuyentar a los malos espíritus.

Siguiendo la carretera escénica del cantábrico pasé por pueblos como Bermeo, Gernika, Mundaka, Lekeito, Zarauz y Zumaya los cuales están llenos de pequeñas tabernas donde las cañas y txacolis rolan sin parar acompañados de pitxos, desde la famosa tortilla de patatas hasta una gran variedad de frutos del mar.

 

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Un pueblo destacado en esta ruta es Guetaria en el cual nació el famoso diseñador de moda Balenciaga, aquí se encuentra un museo dedicado a su vida y los íconos más importantes de su carrera. También es la casa de dos de los más famosos restaurantes de la región Vasca llamados “ElKano” y “Kai Kaipe”, especializados en pescados y mariscos a la parilla de carbón al aire libre. Este primero es nombrado en honor a Juan Sebastián Elcano, primera persona en darle la vuelta al mundo.

 

San Sebastián, es una de las ciudades más hermosas que he visitado. Su auge fue a mediados y finales del siglo XIX. Recorrer la bahía de la Kontxa o subir al Monte Urgull o el Igeldo es una de las postales más bellas de mi ruta. El casco viejo está lleno de pequeños lugares para comer. Muchos de estos lugares han sido manejados por generaciones ofreciendo la misma calidad en sus productos. Un lugar en especial que captó mi atención por completo y lo repetí por tres días, fue el “Bar Nestor”, un lugar para 15 personas donde la espera para entrar vale totalmente la pena, comer una ensalada de tomates y un chuletón de 500grm para una sola persona, es verdaderamente ESPECTACULAR.

Uno al visitar “SanSe”, como le dicen la mayoría de los locales, no puede dejar de visitar la Plaza Constitución, un espacio lleno de pequeños bares donde la cerveza, los spritz, vermouths y gin tonics se toman sin parar además de poder conocer gente y ver como se divierten de manera local.

Finalmente regreso a Bilbao, una ciudad portuaria industrial rodeada de verdes montañas. Es muy famosa por albergar el Museo Guggenheim, diseñado por Frank Gehry, el cuál provocó la revitalización de la ciudad tras su inauguración en 1997. Este museo muestra obras de arte moderno y contemporáneo, pero lo que llama más la atención es el edifico curvado de titanio. Un vez terminado el recorrido, por la tarde se recomienda ir a la calle de Pozas a seguir comiendo pintxos y una buena cerveza fría.

Sin duda el País Vasco es una región hermosa, sus playas, su naturaleza, los pequeños pueblos, su gastronómia y su gente son encantadoras. Esta ruta puede hacerse de 5 a 7 días y con pocos euros ya que es muy barato viajar en estos pueblos.

Texto por Juan Carlos Basurto @el_pllo