- Publicidad -

La Península de Istria es el resultado mágico de la unión de tres países: Croacia, Eslovenia e Italia. Tres culturas y tres mundos se mezclan para crear un destino singular entre el golfo de Trieste y la costa de Kvarner. Pintoresca y auténtica, la península es una de las joyas del Mar Adriático.

El itinerario ideal para sumergirnos en las maravillas de la Península de Istria consiste en tres días de exploración y encanto. Dos días los dedicamos a la antigua ciudad de Portorož y uno en la costa de la bahía de Savudrija.

Portorož es un destino sorprendente, rico en tradiciones, con numerosos lugares de interés cultural y tesoros naturales. Es un punto de partida perfecto para excursiones por la Península, desde aquí podemos descubrir la encantadora ciudad medieval de Piran, la cueva de Postojna, las cuevas de Skocjan – el fenómeno subterráneo más importante protegido por la UNESCO –, y la yeguada de Lipica, la cuna de todos los caballos Lipizzaner desde 1580, en Eslovenia.

Kempinski Palace

- Publicidad -

A lo largo de los siglos, Portorož ha atraído a visitantes de todo el mundo con su ubicación prominente en la costa del Adriático, en el corazón de la pintoresca región de Istria. Apodada la “Riviera austriaca” durante la era del Imperio Austrohúngaro, era el lugar para ver y ser visto por la realeza, los aristócratas, los políticos, los artistas y los actores.

Durante más de 100 años, el emblemático hotel Kempinski Palace ha desempeñado un papel clave en la vida de Portorož. Con su auténtica mezcla de arquitectura Art Nouveau, Secession, Bauhaus y Art Deco, el Kempinski Palace combina la glamurosa elegancia vienesa con el diseño moderno y la cálida hospitalidad eslovena.

Detrás de su gran fachada de Habsburgo, hay una combinación única de diseño tradicional y contemporáneo; el interior del hotel fue diseñado por el estudio de diseño de interiores DESSEINS de París, con Jean-Claude Laville como diseñador principal. Él ha creado una simbiosis exitosa de arquitectura histórica en el ala de palacio e influencias modernas en la nueva ala.

El Kempinski Palace goza de una ubicación única en el paseo marítimo de Portorož, con una vista fantástica del mar Adriático. Elegante y sofisticado, el lujoso hotel se encuentra en un parque histórico y se remonta al Imperio Austrohúngaro en 1910.

El paraíso gastronómico

En la costa de la bahía de Savudrija se encuentra la tierra de los antiguos viñedos, en la parte norte de Istria. En el mágico destino donde la Península se tuerce hacia el sur y serpentea a lo largo del azul del mar Adriático se encuentra el paraíso gastronómico del Kempinski Hotel Adriatic. La cocina local es lograda a su excelencia en este lujoso resort, enfatizando el pescado fresco del mar Adriático, las trufas y el jamón, que son especialidades tradicionales de la Península.

A unos pasos se encuentra el faro más antiguo del Adriático, construido en 1818, y a pocos minutos en coche la antigua ciudad de Motovun, ubicada en la cima de una colina. El bosque de Motovun, más precisamente el valle de Mirna, es el hábitat principal de las trufas blancas y negras de Istria.

La belleza natural de esta sinuosa península, la riqueza histórica de sus ciudades y pueblos, la exquisitez culinaria de su exótica cocina y la excelencia de sus hoteles posicionan a la Península de Istria como un destino sin igual, en cuyo caluroso aire mediterráneo se respira el delicioso aroma a trufas y se alzan impactantes palacios.

 

por Melanie Béard