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El famoso ‘Chain Bridge’ del siglo XIX conecta al distrito de Buda con el de Pest, enlazando las colinas de uno con las planicies del otro, uniendo al pasado con el presente, a la fantasía con la realidad. Budapest, la capital de Hungría, es el mágico resultado de esta intrigante mezcla; una ciudad que nos sumerge en historia viva y nos impacta con su majestuosidad.

Un día ideal en este maravilloso destino comienza con un exquisito desayuno en el Brasserie & Bar KOLLÁZS. Unos blintzes típicos en esta brasserie contemporánea y comienza nuestra sumersión en la cultura húngara. Nombrada en honor a la palabra húngara para “collage”, KOLLÁZS en el Four Seasons Hotel Gresham Palace Budapest combina varias influencias culinarias europeas, con el Danubio como telón de fondo.

Luego, nos dirigimos al Puente para explorar Buda y el Distrito del Castillo, la parte más antigua y atmosférica de la ciudad, con sus calles sinuosas de arquitectura medieval y barroca. Un funicular sube por la colina del castillo hasta el casco antiguo de Buda, donde el Museo de Historia de Budapest rastrea la vida de la ciudad desde la época romana en adelante. Volvemos a cruzar Pest en el lado opuesto del Danubio y finalizamos el día con un paseo por el barrio judío y una visita el patio de Gozsdu, que es fascinante desde un punto de vista arquitectónico.

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Palacios y Trufas: Un Recorrido por la Península de Istria

A Budapest la podemos recorrer a pie o en bicicleta, terminando el día con una noche en la Academia de Música Franz Liszt o dejándonos apapachar por el SPA del Four Seasons Hotel Gresham Palace, que aprovecha el renombrado patrimonio de ‘wellness’ de Budapest para crear experiencias únicas.

El Gresham Palace, cuidadosamente restaurado, es hogar a dos millones de mosaicos y muchos años de historia. El sitio donde se ubica fue anteriormente ocupado por Nákó House, un palacio neoclásico construido en 1827. En 1880, la compañía Gresham Life Assurance Company con sede en Londres compró la propiedad. Encargaron a los arquitectos locales Zsigmond Quittner y Jozsef Vago el diseño de la nueva estructura y en 1904 comenzaron la construcción del Gresham Palace, que se completó en 1906 y se inauguró en 1907.

Desde el corazón de Europa: Praga

Ocupado por el Ejército Soviético durante la Segunda Guerra Mundial y utilizado como departamentos en la época comunista de Hungría, el Gresham Palace volvió a la vida en todo su esplendor en 1999 Four Seasons acordó supervisar la reconstrucción y administrar la nueva propiedad. Hoy en día es un vestigio del pasado, un portal a la historia de Budapest y una obra de arte que evoca lo más sofisticado del destino, testigo de la intrigante historia de este fascinante rincón del mundo.

 

Por Melanie Beard