(Photo by Caroline Seidel / DPA / AFP) / Germany OUT
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Tras la muerte del modista más famoso del mundo, recordamos sus inicios y las ciudades que lo vieron reinventarse una y otra vez.

Karl Lagerfeld, el ícono de la moda a nivel mundial, se instaló en París desde los años 1950. Siempre se definió como “europeo”, y su “patria espiritual” era una Alemania que “ya no existe”, la de entreguerras, la época de oro cultural que precedió a la ascensión del nazismo.

Hijo de un rico industrial en el sector de la alimentación, Karl Otto Lagerfeld nació en Hamburgo (norte) en los años 1930. Vivió los bombardeos que destrozaron la ciudad al final de la Segunda Guerra Mundial. Muy joven aprendió inglés y francés. “Fui educado como europeo, a los seis años ya hablaba tres idiomas: inglés, francés y alemán”, explicó a la edición alemana de Gala en 2014.

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A principios de los años 1950, viendo un desfile de Dior en un hotel de Hamburgo, el joven Karl decidió dedicarse a la moda y partir a París, con el apoyo de su madre: “No hay nada que hacer aquí, Alemania es un país muerto”.

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Típicamente alemán

“Para mí, Alemania es una patria espiritual donde puedo tomar lo bueno que hay en el espíritu y la cultura, pero cuyo día a día, las cosas nefastas, desagradables y odiosas no me conciernen”, declaró a la cadena France 3 en 2015.

“Soy típicamente alemán, pero a la antigua, como la república de Weimar, todo lo que existía antes de 1933”, confió a Gala.

Lagerfeld, ávido lector, se hizo además editor en Alemania y escogía personalmente las obras que iban a ser editadas, como unos manuscritos inéditos de Nietzsche, una biografía de Coco Chanel, y varias antologías de poesía.

También se separó de su casa en Hamburgo ya que “lo devolvía a su punto de partida” en la vida, y “oía en el jardín el eco de las voces de (sus) padres”, según una entrevista a Vanity Fair.

Su “patria espiritual”, la tenía sin embargo siempre a mano. En la mansión de París donde vivió durante 30 años, una habitación entera estaba reservada a los muebles y pinturas de su infancia. En otra sala, carteles publicitarios alemanes de antes de 1914 cubrían las paredes. Lagerfeld coleccionaba también revistas y mobiliario alemán de antes de 1933, cuando los nazis llegaron al poder.

Información AFP