por Fernanda Chandler
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El amor suele traer consigo cosas buenas. Tanto más cuando este amor se pasea por las calles de Florencia, encuentra inspiración en su historia, y convierte su pasión en arte.

No es de sorprenderse que fuera precisamente aquí, en Florencia, donde naciera, en 2003, El Teatro del Sale, producto del gran amor entre una actriz, Maria Cassi, y un chef, Fabio Picchi. Maria describe este poco ortodoxo restaurante para socios e invitados como un proyecto cultural donde se come como en ningún lugar de Florencia. Se socializa como sólo los italianos saben hacerlo y se disfruta de diferentes espectáculos artísticos, ¡todo en la misma noche y en el mismo lugar!

por Fernanda Chandler

Orgullo Florentino

Picchi, es uno de los chefs más famosos de Italia y una figura legendaria e influyente en Florencia. El Teatro busca brindar a los asistentes la experiencia de una cena que envuelve todos los sentidos. El aroma de la tradicional cocina florentina llega a las mesas desde los hornos y estufas anticipando el banquete. Cada platillo que sale de la cocina se anuncia cantado a voces desde una gran ventana que, permite ver a los cocineros en su oficio y que se abre al salón donde se encuentran los comensales.

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Aromas y sabores florentinos

 Por esta misma ventana salen enormes fuentes y platones que son llevados a una mesa-buffet. En un ambiente familiar, doméstico, íntimo y entre amigos, cada afortunado y hambriento asistente se acerca con su plato a servirse. Antes de dar el primer bocado se dedican a apreciar la gama de colores, texturas, formas e ingredientes que componen los sabores de platillos tales como Patate alla contadina, Sformato di farro, y bietole e besciamella, entre muchos otros. Para Picchi la frescura de los ingredientes es uno de los secretos del gran éxito del lugar.

por Fernanda Chandler

Barriga llena, corazón cantante

Terminada la cena se retiran las mesas, se acomodan sillas, sillones y butacas, se bajan las luces y empieza el espectáculo. Puede haber música, fiesta, risas, drama, lágrimas, poesía, historia, tradición y memoria, creatividad o vanguardismo. Pero sobre todo habrá arte y una apasionada relación amorosa entre la comida y el teatro.

por Maite Basaguren