El número 4 de la Calle Conde Duque, en Madrid, es un clásico palacete que, entre los años 1913 y 1933, fue la redacción del periódico El Imparcial. A pesar del éxito del periódico, este cerró y en su patio se edificó el cine Alba.

En los años 80, el cine Alba se convirtió en una Sala X, que sobrevivió varios años hasta ser el último cine porno abierto en Madrid.

Ahora, después de años de abandono, dos creativas propuestas culturales han revitalizado el edificio y llenado de turistas y locales curiosos la calle de Conde Duque, una de las zonas más castizas de Madrid, impregnada con nuevos aires intelectuales y cosmopolitas.

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Sala Equis

El patio del edificio, que albergó al cine, ha sido restaurado como un dinámico espacio dedicado al cine, la música y la gastronomía. Una amplia terraza, una sala de fiestas y una sala de cine ofrecen proyecciones temáticas, conciertos y exposiciones independientes.

La plaza, además, cuenta con una oferta gastronómica de corte contemporáneo en una barra y distintos espacios para disfrutarla, como bancas de madera, tumbonas y columpios.

Las paredes desgastadas, los techos de vigas y una imponente vegetación elevan la estética del espacio, convirtiéndolo en un enclave urbano de la comunidad creativa de Madrid.

El Imparcial

Dentro del palacete restaurado, El Imparcial es hoy un espacio cultural en donde diferentes expresiones creativas se reúnen en torno a una gastronomía que reimagina los sabores tradicionales.

Una tienda anexa ofrece una curada selección de libros especializados en menaje, decoración y arte, así como ediciones de fotografía y prensa internacional. Además, este espacio es punto de encuentro constante para una programación dinámica de actividades relacionadas con el reciclaje cultural y la relación entre distintas disciplinas creativas.