¡Ayuda, me duelen los oídos! Seguramente has escuchado esta expresión a bordo de un avión. Incluso es posible que seas tú quien la haya pronunciado. Este fenómeno físico provocado por la variación de la presión atmosférica es más común de lo que piensas y, si no tomas las medidas correctas, podría arruinar tu viaje.  

Antes de decirte cómo evitarlo o resolverlo, tal vez te interese saber qué ésta molesta sensación tiene un nombre. La ciencia lo denomina el barotrauma; es decir, un trauma provocado por cambios bruscos de presión y puede experimentarse durante el buceo, el paracaidismo y, con mucha mayor frecuencia, en los aviones.

La explicación física a esta molestia es, en términos simples, la dificultad del oído interno de acoplarse a los cambios bruscos de la presión y el aumento en la densidad del aire. Puede manifestarse como una simple sensación incómoda de taponeo, algunos casos experimentan una disminución auditiva o un zumbido constante que puede progresar hasta convertirse en un dolor intenso que, en el peor de los casos puede desencadenar una ruptura de tímpano.

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Vale, no te alarmes. Estas son algunas de las cosas que puedes hacer para evitarlo.

  1. Procurar atender resfriados o congestiones nasales antes del vuelo.  
  2. Bajo supervisión y recomendación médica es posible tomar descongestivos una hora antes del vuelo para diluir la mucosidad en sus senos paranasales.
  3. También se aconseja el uso de spray nasal antes de abordar y 45 minutos antes del aterrizaje.
  4. Usar tapones para los oídos para aliviar la presión del aire.
  5. Mantenerse despierto, principalmente en despegue y aterrizaje.  
  6. Mascar chicle, chupar caramelos macizos o  provocar bostezos. Estos movimientos liberan la presión de los oídos.
Ataca el molesto dolor de oídos después de un vuelo (Shutterstock)

Si la molestia ya se instaló la paciencia es la primera recomendación. Puede que en un par de horas desaparezca. En algunos casos puede ser cuestión de días. Existen algunos métodos simples y naturales que podrían ayudarte a superar este trauma cuando ya bajaste del avión y que el viaje no sea una batalla por escuchar a tu guía, compañeros o colegas.

  1. Maniobra Valsalva: Es más difícil pronunciarla que hacerla. Debes cerrar la boca y tapar las fosas nasales con los dedos y soplar suavemente. Este método igualará la presión al interior de los oídos. Es importante medir la fuerza al soplar para no dañar los tímpanos.  
  2. Maniobra Toynbee: Esta técnica también implica tapar las fosas nasales con los dedos y posteriormente simular el movimiento de tragar. Esto ayudará a regular el aire interior.
  3. Drenar con aceite de oliva o peróxido de hidrógeno: Esta técnica sirve para ablandar y quitar la cerilla y liberar el espacio interno. Consiste en agregue aceite de oliva tibio o peróxido de hidrógeno a un gotero y aplicar de 3 a 5 gotas en la oreja afectada hacia arriba. Es necesario permanecer en esa posición de cinco a diez minutos para luego cambiar boca abajo esperar que la oreja drene la cera y el exceso de líquido.
  4. Drenar con compresas tibias: Con un paño empapado en agua tibia aplicar agua a los oídos durante cinco y diez minutos y dejar que el líquido haga su trabajo y drene el interior.
  5. Vaporizaciones: En esta técnica es necesario hervir agua en una olla. Después colocarla en un recipiente de buen tamaño. Si lo prefieres, puedes agregar algún aceite natural de menta o lavanda. Después con una toalla haz una especie de casa de campaña que te cubra sobre el recipiente para que puedas inhalar el vapor para ayudar a descongestionar vías respiratorias y, por consecuencia, los oídos.