Foto: Nick Scheerbart en Unsplash
- Publicidad -

Con miras al enfrentamiento futbolístico entre estos dos países, decidimos explorarlos a profundidad. El conteo de puntos favorece, hasta ahora, a Suecia sobre Alemania, aunque hoy todo se puede igualar. Pero si la competencia se dirigiera hacia el terreno de la arquitectura, ¿habría un resultado similar?

Primer tiempo: catedrales

Foto: Shutterstock

La mejor representación a Alemania es la Catedral de Colonia, a orillas del río Rin. De arquitectura gótica, la catedral que empezó a construirse en 1248 es una de las más grandes de Europa. En su interior, tan sorprendente como el exterior, resaltan el domo de vidrio de la Three Kings Chapel y el relicario de los Tres Reyes, una obra de arte en oro diseñada para resguardar las reliquias de tres grandes reyes de la región.

Foto: Shutterstock

En Suecia, destaca la Catedral de Lund, con una estructura romana finalizada con dos torres. La catedral más visitada del país, construida alrededor del año 1080, posee un interior extraordinario, con un altar de madera tallada, pilares de piedra con figuras del mítico gigante Finn y un reloj astronómico del siglo XIV, con figuras de los Tres Reyes que se asoman dos veces al día.

Segundo tiempo: palacios

Foto: Shutterstock
- Publicidad -

En la isla de Lovö, el Palacio de Drottningholm representa a Suecia con el título de Patrimonio de la Humanidad. El palacio, residencia oficial de la Familia Real de Suecia, abre una ventana hacia el siglo XVII gracias a los cuadros y las esculturas provenientes de Bohemia. Entre tanta magnifencia sobresale el teatro del siglo XVIII, que todavía abre sus puertas para ofrecer presentaciones musicales durante las noches de verano.

Foto: Shutterstock

Alemania compite con Neuschwanstein, que debe su fama actual a ser la fuente de inspiración para el diseño del palacio de Disney World. De 1880, la construcción sobresale en medio de un rico paisaje natural, creando así una postal digna de un cuento. En el interior, sorprenden el cuarto de trono y el salón de conciertos, cuyas ventanas ofrecen vistas panorámicas sobre la región.

Tiempo extra: cascos antiguos

Foto: Shutterstock

El Nikolai Quarter es la mejor representación del casco antiguo de Berlín. Aquí, las calles angostas están rodeadas por restaurantes, cafeterías y tiendas de artesanías. Las reducidas plazas se llenan de color y movimiento gracias a las fuentes y las ventanas con vidrios de colores de las construcciones históricas de la zona, como el palacio Ephraim.

Foto: Shutterstock

En Estocolmo está Gamla Stan. La zona histórica está repleta, también, de cafeterías íntimas, restaurantes tradicionales y boutiques artesanales. Aquí, la arquitectura crea una esfera medieval con laberintos y callejones empedrados que llevan hasta la Catedral de Estocolmo, el Museo Nobel y el Palacio Real.