Foto: Paulina Villaseñor
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Los Pueblos Mágicos de México se han convertido en lugares atractivos para artistas y creativos, por juntar en un mismo espacio una increíble versatilidad natural y un legado arquitectónico y cultural sumamente enriquecido.

Este fin de semana, Valle de Bravo se convirtió en el escenario de cuatro fotógrafas mexicanas que, acompañadas por She’s Mercedes, buscaron la toma perfecta en medio de la aventura y la naturaleza.

Foto: Paulina Villaseñor

La experiencia, diseñada por Mercedes-Benz México para apoyar a las mujeres exitosas a vivir un balance entre la vida profesional y la personal, empezó con un viaje en carretera a bordo de tres vehículos de la marca.

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María Maky viajó en el Mercedes AMG-GT R, caracterizado por sus sistemas mecánicos y dinámicos, así como por su llamativo color verde. Rebeca Garrido recorrió el camino en el mercedes-AMG 43, con un diseño exterior cromado y asientos deportivos tapizados en cuero. Mientras, Ana Hop y Grace Navarro compartieron el Mercedes-AMG SLC 43, un Roadster que hereda los aspectos más aplaudidos de la historia de Mercedes-Benz.

Foto: Paulina Villaseñor

Casi sin sentir el paso del tiempo, llegaron al hotel Rodavento, conocido por su oferta de aventura en plena inmersión natural. Aquí, las cuatro fotógrafas pasaron la mañana al sol a bordo de un kayak, para después disfrutar de un picnic bajo las sombras de los árboles del lugar. En este pudieron probar las especialidades del hotel, que presenta una oferta gastronómica basada en platillos sencillos y frescos, a base de ingredientes orgánicos.

La tardé llegó y, con ella, una nueva oportunidad de fotografiar la aventura. Con una clase de tiro al arco en medio del bosque, Ana, Rebeca, María y Grace pusieron a prueba su fuerza, puntería y resistencia.

Foto: Paulina Villaseñor

Al oscurecer, y mientras afuera llovía, las fotógrafas demostraron otro tipo de destreza en un taller de pizza. Junto al horno, cada una diseñó y preparó su platillo, para después disfrutarlo en el restaurante, un espacio aclimatado con chimeneas y rodeado por amplios ventanales de suelo a techo que ofrecen las mejores vistas del paisaje.

En segundo día llegó con un desayuno buffet ligero y natural. Con este, se prepararon para inspirarse en la siguiente aventura, la tirolesa. Son cinco los tramos que la conforman, unidos por bases en los árboles y puentes colgantes que contribuyen a generar más adrenalina.

Tras esta actividad, se despidieron de Hotel Rodavento para manejar los Mercedes-Benz al centro de Valle de Bravo y pasear por sus callejones adoquinados hasta llegar a la Casa Rodavento.

Foto: Paulina Villaseñor

Aquí, después de una visita guiada por los distintos espacios de la propiedad, probaron el menú diseñado por el chef Diego Isunza. Sus platillos, entre los que destacan los esquites con caldo de camarón y el rack de cordero con puré de chícaros, pretenden emanar los sabores y olores de Valle de Bravo, a través del uso de ingredientes cultivados en la región.

Después de una caminata por el centro del pueblo como ejercicio fotográfico, Ana, Rebeca, María y Grace regresaron a la ciudad de México por carretera, no sin antes presumir algunas de sus fotos dentro de cada uno de los coches y en los distintos puntos de la experiencia She’s Mercedes.

Foto: Paulina Villaseñor