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Con la información correcta, puedes maridar queso y vino como lo haría un conocedor, por eso compartimos contigo los tips básicos para que lo hagas y sorprendas a tus invitados.

1- Siempre hay que maridar quesos y vinos de la misma intensidad.

Esta es, sin duda la regla más importante y la que nunca debes ignorar pues de eso dependerá el éxito del maridaje. Como regla general, los vinos con más de 14.5 grados de alcohol, son más intensos y maridan mejor con quesos fuertes, mientras que los vinos de menos de 12 grados de alcohol, van mejor con quesos de sabor delicado.

Por ejemplo, un Pinot Noir va perfecto con un Gruyere y un Malbec acompaña muy bien un queso de vaca añejo o un Gouda.

2 – Los vinos tintos van mejor con quesos añejos

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Mientras más añejo es un queso, menos líquido tiene, por lo que su sabor se intensifica, lo cual hace que maride muy bien con vinos tintos, ya que el contenido de grasa en el queso, contrarresta los taninos elevados del vino. Para mejores resultados se sugiere un queso que tenga por lo menos un año de añejamiento. Son buena opción el Gouda, Gruyere, Chedar, Manchego, Provolone y Parmesano.

3 – Los quesos de olor fuerte van bien con vinos dulces

Vinos dulces —o de postre— como el Moscato o el Late Harvest, combinan muy bien con quesos de olor fuerte, quesos con corteza dura y quesos con vetas azules. La razón es que el dulzor del vino ayuda a balancear el sabor fuerte del queso e incluso le da una textura más cremosa. El Roquefort es una variedad perfecta para este ejercicio.

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4 – Los espumosos se deben maridar con quesos suaves y cremosos

Los vinos espumosos tienen alta acidez y suelen ser muy carbonatados por lo que funcionan como un buen limpiador del paladar para quesos cremosos y pegajosos como el Brie y el Camembert.

5 – Vinos y quesos de la misma región se llevan bien

Aunque no aplica siempre, la mayoría de las veces debes confiar en que los productos de las mismas regiones se llevan bien entre si. Por ejemplo, un Sauvignon Blanc combina a la perfección con un queso de cabra. Ambos son del Valle de Loire en Francia. La misma regla aplica con un Garnacha maridado con queso Manchego. Ambos son de Castilla, España. Confía en este tip que muy pocas veces falla.

6 – Cuando no sepas cómo maridar, recurre a un queso suave

SI no sabes qué vinos van a ofrecer o no tienes idea cómo maridar el vino que escogiste, lo más seguro es elegir un queso firme, pero suave, ya que la grasa contrarresta los taninos del vino tinto, pero también tiene la suavidad necesaria para maridar bien con un vino blanco y delicado. Queso Suizo, Gruyere, Gouda y Emmental funcionan muy bien como comodines.