Shutterstock
- Publicidad -

Después de dos años de malas cosechas, el precio del aguacate ha ido en aumento en Nueva Zelanda, razón por la cual los huertos están teniendo una gran cantidad de robos, además esta codiciada fruta ha llegado al marcado negro que se encarga de distribuir aguacates a menor precio y genera más robos.

Para contrarrestar la ola de crímenes, algunos productores tomaron el asunto en sus propias manos. Por ejemplo, un árbol de aguacate en la ciudad más grande de Nueva Zelanda, Auckland, está rodeado de alambre de púas, lo cual despertó las preocupaciones de los vecinos que temen que los niños o los gatos resulten heridos.

Lee: Conoce los aguacates gigantes que se producen en Australia

- Publicidad -

Algunos robos han sido realizados por inexpertos. Dos ladrones fueron atrapados huyendo de un huerto con fundas de edredones, cada una cargada con el equivalente a cuatro mil 300 dólares de aguacates. La pareja intentó explicar (sin éxito) lo que hacían con tanta fruta.

“No es como el cannabis que la gente puede decir que es para consumo personal”, dijo Alasdair Macmillan, coordinador de la policía comunitaria de Nueva Zelanda.

Jen Scoular, directora ejecutiva de Avocado de Nueva Zelanda, dijo que los robos fueron en su mayoría “oportunistas”, que no pudieron resistir los problemas de la escasez de aguacate.

Esta ola de crímenes se da después de que el precio del aguacate alcanzó cifras récord en mayo. El costo promedio de un aguacate en Nueva Zelanda es de tres dólares, pero en mayo llegó a costar hasta cinco dólares —cien pesos— lo que significa un aumento del 37%.

Lee: Las 5 ciudades más amigables del 2018

Lo malo es que debido a sus estrictas leyes de bioseguridad, Nueva Zelanda no importa aguacates. Pero los neozelandeses emprendedores y respetuosos de la ley están buscando resolver el déficit ellos mismos, y ahora hay listas de espera para comprar árboles de aguacate, aunque, quienes inviertan en un árbol también deberían considerar un gasto extra para protegerlo.