Cuando viajas en avión, ¿eres una persona de pasillo o ventana?, ¿o tienes la mala suerte de acabar siempre en el asiento del medio? Los lugares son tan distintos entre sí, que las responsabilidades de cada viajero varían drásticamente dependiendo en dónde se siente.

La próxima vez que viajes y elijas tu asiento, recuerda estos consejos.

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Ventana

Primero que nada, debes saber que tienes todo el control sobre la ventana. Si quieres ver el paisaje, la abres. Si buscas oscuridad, puedes cerrarla. Pero, en estos días de Instagram, probablemente alguno de los otros dos pasajeros quiera tomar alguna foto de la ventanilla del avión. Si es así, reclínate y permítelo.

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Si quieres levantarte del asiento, lo mejor que puedes hacer es seguir a tu compañero de en medio para, así, no molestar tanto a quien esté sentado en el pasillo. Si necesitas salir y no ves movimiento alguno, lo correcto es pedirles permiso a los dos y esperar a que se levanten, en lugar de pasar por encima.

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Pasillo

Tu mayor responsabilidad al estar sentado en el pasillo será levantarte cada vez que alguien quiera pasar. Sabemos que llega a ser molesto, pero es el rol que te toca jugar.

Si quieres ser el mejor compañero de vuelo para el desafortunado que termine en el lugar de en medio, usa solo el posa brazos de tu izquierda y déjale el otro a él. Alguna ventaja debe de tener.

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Si quieres estirar las piernas, no lo hagas en el pasillo. No obstruyas el paso de aquellos que caminen por el avión. Además, sentado así, es muy probable que recibas más de una patada que te despierte de la siesta.

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En medio

¿Hiciste el check-in tarde y terminaste aquí? Tu papel será el de negociador. Cuando sea hora de la cena, o si tu compañero de la ventana pide una bebida, tendrás la responsabilidad de recibirla y pasársela. Por lo menos, haz el intento.

Como negociador te toca, también, llevar el ritmo de la conversación entre todos, si es que alguien la promueve. Pero estás en todo tu derecho de desconectarte por completo, poner música, abrir tu libro y no interactuar.

Si estás en este lugar, por favor, ¡no te esparzas! Mantén las piernas juntas para no robarles espacio a los demás, especialmente al de la ventana.