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Vancouver en una de las ciudades con mejor calidad de vida en el mundo, según el reporte publicado por la consultora Mercer. Localizada en la costa oeste de Canadá, en la provincia de Columbia Británica, se ha convertido poco a poco en uno de los destinos favoritos de los turistas que visitan el país del norte. Si estás planeando tu primera visita a esta ciudad, estas son algunas de las experiencias que no te puedes perder y de las consideraciones que debes tener en mente.

Entre mayo y septiembre su clima suele ser agradable y permite a los visitantes disfrutar de los extensos espacios verdes que la rodea, así como de los atractivos que resguarda la ciudad: museos, galerías, parques, tiendas, restaurantes y encantadoras cafeterías. A partir de octubre, las lluvias suelen ser constantes y las temperaturas bajan, pero no hay nada que unas buenas botas y la ropa adecuada –aquí puedes encontrar una guía para empacar– no sean capaces de solucionar.

Vuelo en hidroplano para admirar su belleza desde el aire

Desde un Vancouver Harbour Flight Centre localizado a unos pasos de Canada Place, se puede abordar un hidroplano de Harbour Air Seaplanes que sobrevuela la ciudad durante 20 minutos para ofrecer algunas de las vistas más bonitas de la ciudad. Sus edificios recubiertos de cristal deslumbran a los pasajeros, que pueden apreciar el gran tamaño de Stanley Park, el pulmón verde de Vancouver, el puente Lion’s Gate, English Bay y las construcciones que cuentan la historia de la ciudad.

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Cruzar el puente colgante de Capilano

Sin duda, el puente colgante de Capilano es una de las atracciones más emblemáticas y concurridas de Vancouver. George Grant Mackay lo mandó construir a finales del siglo XIX con la ayuda de August Jack Khahtsahlano, miembro de la nación Squamish, para poder atravesar el río Capilano sin necesidad de rodearlo. Desde varios puntos de la ciudad –Canada Place, entre ellos– se puede tomar un autobús gratuito que lleva hasta es parque que cuenta con otra serie de atracciones: una red de puentes que se extiende entre las copas de los árboles, plataformas que salen de las laderas de las montañas y senderos que permiten aprender más de la flora y el estilo de vida de los primeros pobladores de esta región. Ten lista tu cámara porque con toda seguridad podrás tomar muy buenas fotografías para tu Instagram y ve preparado para disfrutar el vaivén del puente conforme lo atraviesas.

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Comer un Japadog

La comunidad asiática es una de las más importantes de la ciudad. Es por esto que Vancouver es una de las ciudades en las que se puede explorar la gastronomía de oriente en sus versiones más originales, pero también las más creativas. Entre estas últimas están los Japadogs. Creados por una pareja japonesa que se mudó a la ciudad y que comenzó a venderlos en un puesto callejero, se han convertido en uno de los emblemas gastronómicos de la ciudad y son la fusión de los tradicionales hot dogs con ingredientes y sabores típicos de la comida asiática. Algunos ejemplos son el Yakisoba, que lleva noodles, y el Terimayo con mayonesa teriyaki y algas encima. Actualmente, tienen varios establecimientos en la ciudad y, a pesar de no ser los más elegantes, sin duda, son una parada obligatoria para quienes exploran la ciudad por primera vez.

Un paseo en bicicleta por Stanley Park

Si de algo se sienten orgullosos los vancuveritas es de sus espacios verdes, donde pueden realizar actividades al aire libre a lo largo de todo el año. Uno de estos sitios es Stanley Park, el parque más grande de la ciudad que supera al Central Park de Nueva York con una superficie que es un quinto mayor. Una de las mejores maneras de recorrerlo es en bicicleta. De este modo, se puede visitar el sitio en el que están expuestos los tótems de las primeras naciones que habitaban originalmente la zona, se puede admirar la Sea Wall en todo su esplendor o simplemente sentarse a leer en una de las zonas de descanso como lo hacen los habitantes de la ciudad. Si el clima lo permite, un picnic es una excelente opción para pasar el día en este parque. Algunos hoteles como el Fairmont Pacific Rim tienen bicicletas que los huéspedes pueden utilizar de manera gratuita y también organizan tours guiados, con costo adicional, en los que se puede explorar el parque a bordo de las bicicletas eléctricas BMW con que cuentan.

Ir de compras a Granville Island Market

El mercado de Granville Island es una de las joyas mejor cuidadas de Vancouver. En él se reúnen cientos de productores locales y se pueden probar algunos de los mejores productos de la región. Incluso se puede tomar uno de los tours que ofrece Vancouver Foodie Tours para visitar varios de los puestos de alimentos y hacer degustaciones que en ellos se venden. Embutidos, quesos, frutas, panes, mermeladas y artesanías pueden adquirirse con la garantía de estar apoyando a la economía local. ¿Nuestras recomendaciones? El pan de A Bread Affair y las donas –recién horneadas y glaseadas– de Lee’s. Aprovecha explorar la zona y admirar el mural bautizado como Los gigantes realizado por los artistas del graffiti brasileños conocidos como Os Gemeos en los silos de la cementera que está a un lado del mercado.