Chablé Resort & Spa

Con leyendas populares cargadas de misticismo, haciendas llenas de historia, paisajes naturales versátiles y una gastronomía diversa, Yucatán es uno de los estados más enriquecidos del país.

A Yucatán hay que ir a comer, a explorar y a conectarse con la naturaleza. Y cuatro días son suficientes para disfrutar esta región con la mejor compañía, tus amigas. Así que revisen el itinerario, aparten una fecha, renten un coche y dediquen unos días a disfrutar de los mejores paisajes y la comida más espectacular.

Casa Lecanda

Día uno: ciudad

Mérida es uno de los principales atractivos de Yucatán gracias a sus propuestas innovadoras de hospedaje, diseño y sabores. Hagan check-in en Casa Lecanda y dediquen el primer día a recorrer la ciudad: visiten Casa T’ho, una boutique de diseño dedicada a reunir las mejores propuestas de la región. Si quieren un asomo a la gastronomía más popular, coman en La Rosita, una fondita que sirve los mejores panuchos de la ciudad.

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En la tarde caminen por Paseo Montejo, visitando las tiendas que lo rodean, y terminen el recorrido en el hotel Rosas&Xocolate. Aquí, el restaurante sirve platillos que combinan la tradición con una propuesta internacional y el Moon Lounge Bar prepara cocteles frescos para disfrutarse en un deck panorámico con vistas sobre la ciudad.

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Día dos: aventura

Los paisajes naturales de la península son tan versátiles como las actividades que se pueden disfrutar ahí. Si quieren un día de aventura, contacten a la agencia Maya Amazing para hacer un tour a La Carbonera. Después de un paseo en bote, se acercarán en kayak hacia un manglar que resguarda un cenote. El viaje termina en una isla desierta en donde disfrutarán de una comida a base de la pesca del día.

Si prefieren un día de relajación, la misma agencia turística ofrece un viaje a Las Coloradas. Aquí, después de dedicar un momento para tomar fotos del rosado paisaje, podrán disfrutar de un masaje con los propios minerales del agua.

Chablé Resort & Spa

Día tres: wellness

El tercer día hay que pasarlo en una auténtica joya escondida en la selva yucateca, Chablé Resort & Spa. El seleccionado como ‘mejor hotel del mundo’ en 2017, el hotel se levanta dentro de la estructura original de una antigua hacienda. El corazón del espacio es el spa, ubicado en medio de un cenote natural. Pasen la mañana en sus instalaciones, en el circuito de hidroterapia y recibiendo un masaje, que combina técnicas milenarias de la cultura maya con aceites orgánicos producidos en la región.

Sigan la línea de bienestar y relajación pasando la tarde en la alberca del hotel, o comiendo en alguno de los tres restaurantes que complementan la oferta culinaria. En todos predominan las combinaciones de ingredientes orgánicos locales, muchos de los cuales son cultivados en la propiedad.

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Día cuatro: playa

De Yucatán hay que despedirse desde el mar. El oleaje tranquilo y la arena fina de las playas hacen de Progreso un auténtico paraíso tropical. Pasen el último día sentadas bajo el sol o practicando deportes acuáticos como kitesurfing o paddle board.

Para comer, acérquense al malecón de Progreso y visiten el restaurante Crabster Seafood & Grill, que sirve un vasto menú de mariscos para consentir a todos los gustos. Los imperdibles de la casa son la hamburguesa de atún sellado con soya y el pulpo a las brasas en salsa de achiote.