Luego de que el fin de semana dieran a conocer que Meghan Markle y el príncipe Harry se mudarían a una nueva residencia en Frogmore Cottage ha salido a la luz un secreto de la reina Victoria que la familia real quería ocultar.

De acuerdo con el libro Victoria & Abdul: The True Story of The Queen’s Closest Confidant la reina Victoria tenía una gran amistad con un hombre llamado Abdul, que no solo era su amigo, si no también su asistente.

Por mucho tiempo, Abdul vivía en dicha propiedad y cada vez que existía la posibilidad tomaban en el té por horas y se enviaban cartas todo el tiempo. Según el libro, la reina estaba muy interesada en la cultura de su asistente a quien de cariño decidió llamar Mushi.

- Publicidad -

Lee: La familia real se tiene que pesar antes y después de la cena de Navidad

Sin embargo, aunque no había un prejuicio muy notable sobre la cultura de este hombre a la familia real de esa época no le parecía tan buena idea que tuvieran una amistad. Así que en 1901 cuando murió la reina Victoria los royals se encargaron de pedirle a Mushi la correspondencia para después quemarla.

“Era temprano en la mañana y apenas unas horas después de su funeral, Alexandra y la princesa Beatriz estaban allí de pie y muchos guardias, y ordenaron una redada en su casa y todas sus cartas fueron quemadas”, asegura el autor del libro.

En esa residencia han vivido varios miembros de la familia, incluidos los duques de York quienes se mudaron en la década de los 80. Sin saber si se trató de una coincidencia, la recepción de la boda de Meghan y Harry se celebró en la residencia principal.