Todo lo que necesitas empacar para tu primer viaje de esquí. (Foto: Shutterstock)

Hacer las maletas para nuestro primer viaje de esquí –sea a las montañas de Mont Tremblant, en Canadá; St Moritz, en Suiza; o Corralco, en Chile– suele ponernos delante una serie interminable de preguntas acerca de la conveniencia de nuestras elecciones. Y es que si siempre hemos vivido alrededor de los trópicos, entender la importancia de la ropa como escudo protector ante las bajas temperaturas de los destinos de nieve, suele ser un verdadero reto. Por suerte, no estamos solos. Kristin Rust, directora de relaciones públicas de Alterra Mountain Company, nos comparte algunos consejos para disfrutar al máximo nuestras aventuras alpinas.

Si bien en espacios interiores podremos estar cobijados por cálidas temperaturas, en el exterior podemos estar expuestos a temperaturas bajo cero que podrían variar desde unos benevolentes -2ºC hasta extremos -20ºC. El secreto es vestirse en capas, con lo cual se genera un microclima a nuestro alrededor y podemos graduar la temperatura de nuestro cuerpo conforme cambia la temperatura del ambiente.

Vestirse en capas

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La primera capa –es decir, la ropa que va pegada a la piel– deberá ser delgada y compuesta por mallas y camiseta térmicas, las cuales puede ser de fibra sintética o lana de nueva generación. Es importante evitar el uso de prendas de algodón, pues retienen la humedad. Con esto se logra que el sudor se quede atrapado y el cuerpo no se enfríe a la intemperie. A continuación, lo recomendable es cubrirse con una sudadera o fleece y con pants o pantalones de trekking.

Las prendas exteriores, las de la tercera capa, deben de ser impermeables. El objetivo es mantenernos secos y aislados del viento. En esta capa es muy importante que los cierres y costuras sean de alta calidad para evitar que el frío o la humedad se filtre.

En el caso de los pies, lo más importante es mantenerlos secos y aislados del frío. Unas botas de nieve ideales serán impermeables, tendrán un forro interior de lana y serán antiderrapantes. No hay que confundir las botas de nieve con las botas de lluvia, que por sus propiedades no protegen del frío y absorben la humedad. Sea para las botas de nieve o las de esquí, necesitarás unos calcetines gruesos de lana. Estos brindarán una sensación acolchonada que evitará fricción y, por consiguiente, lesiones.

Los últimos detalles

Las manos, cuello, orejas y cabeza también deben resguardarse del frío. Rust recomienda llevar dos tipos de guantes, unos de lana o fibra sintética para paseos y otros especiales de nieve. Si la idea es esquiar con ellos, también deberían de ser impermeables para evitar que se mojen tus manos. Al igual que los guantes, es aconsejable llevar dos tipos de gorros, uno que puedas utilizar al momento de dar un paseo, ya sea de lana, piel o sintético, y otro más delgado para que se pueda puedas poner dentro del casco cuando realices algún deporte.

 

 

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Un buen gorro debería ser suficiente para proteger las orejas, pero algunas personas prefieren utilizar una orejeras de lana extras. En el caso de las bufandas, pueden ser un gran accesorio, pero no son útiles si se va a esquiar. En tal caso, lo ideal es comprar un neck warmer, que es una especie de cuello de material térmico. Un par de goggles que resguarden tus ojos de los rayos UV y de los reflejos del sol sobre la nieve. Finalmente, no olvides un buen bloqueador solar, a pesar de las bajas temperaturas la radiación puede ser muy intensa, por lo que es necesario proteger tu piel.

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P.D. Cuando las temperaturas son realmente extremas, puedes colocar dentro de tus guantes y botas toe o hand warmers, pequeños sobres que emiten calor y que mantienen los dedos de manos y pies calientes aún en los climas más severos.