Shutterstock
- Publicidad -

Cuando se trata de viajar en avión, la pregunta siempre puede llegar a ser ¿qué servirán de comer? Pocas veces nos ponemos a pensar en las bebidas que deberíamos evitar durante el vuelo. Sin importar lo sedientos que estemos o los antojos que sintamos en las alturas, hay algunas bebidas que según aseguran los expertos, no deberías de pedir.

Café

Tomar café en un avión es una de los temas más debatidos cuando se trata de pedir alguna bebida durante un vuelo. La razón es simple; el agua que se usa para preparar el café se carga en un tanque que nunca se vacía cuando el avión recibe servicio, así el agua que se usa se recicla constantemente. Incluso puedes detectar el sabor rancio que sale de la cafetera. Lo mismo pasa con el té.

Vino dulce

Una vez que tus papilas gustativas se hayan aclimatado a la altitud de la atmósfera de la cabina, encontrará que tu copa de vino después de la cena no tiene un sabor tan rico y dulce como debería; al contrario notarás que será muy ácido con un toque amargo. Esto sucede ya que con la altitud, nuestras papilas gustativas recogerán los taninos más rápida y fácilmente.

- Publicidad -

Lee: El gadget que todo amante de la coctelería debe tener

Shaken cocktails

Los carritos de servicio de los aviones no están hechos para tener un acceso rápido al equipo de barra para preparar estos cocteles. Si se requiere usar un agitador, seguramente las azafatas odiaran retrasar el servicio por prepararte un Cosmo o una Margarita en el pasillo. Aparte de que el agitador a menudo se guarda en el compartimiento de las cervezas dónde puede terminar al lado de pegajosas latas.

Bloody Mary

El jugo de tomate es una de las bebidas más populares en las alturas; el factor umami se activa a los 30,000 pies, lo que ocasiona que tus papilas gustativas estén mucho más alertas al apreciar alimentos como los tomates. Pero no sedas al atractivo sabor de un Bloody Mary, ya que está cargado de sodio, y esto puede causar inflamación debido a la altitud. También te hará sentir más sediento, lo que te obligará a beber más agua para compensarlo, como consecuencia estarás aun más inflamado y tendrás que hacer incómodos viajes al baño.