Este lugar ubicado en la colonia Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, es un resumen de la carrera como cocinero de Lucho.

El chef, quien ha trabajado en restaurantes como Quintonil, Máximo, Lalo, Mia Domenicca y hasta en las propuestas gastronómicas de Edo Kobayashi – quien es su socio– nos presenta un restaurante de atmósfera minimalistas y “cocina de producto”, bajo la promesa de que cada día que lo visites encontrarás algo nuevo que te sorprenda y te hará viajar a un recuerdo personalísimo, quizás de la infancia.

Emília, nombre que también lleva tatuado Lucho en uno de sus brazos, es el nombre de su pequeña hija y quizá por ello, el esmero y la atención constante a quienes son partícipes de su mesa.

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Al entrar, lo primero que verás es la cocina al centro donde los cocineros ofrecerán un espectáculo de olor y técnica como bailarines de una obra teatral. Tú, mientras tanto, elegirás el lugar en la barra de mármol frente a ellos.

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Una degustación musical 

La degustación inicia con el playlist de fondo de The XX, seguido de Travis Scott y un vino tinto natural Bout de Ficelle, Domaine Du Moulin. Luego, las palmas del chef Lucho provocan a los cocineros, quienes comienzan a pasar sus platos de cerámica azul y tierra, para ser llenados por el Dashi de pato, el primero de los platillo del menú de degustación de 11 tiempos que se ofrece cada noche.

Después llega uno de los cocineros y te explica lo que está en el plato, platica contigo si tienes dudas y entre uno y otro platillo, terminas por conocerlos a todos. Sí, también al chef Lucho, quien nos dice que la música la eligen entre todos, “son canciones que nos gustan”.

Emília es una dama sencilla, de buen gusto y sin complicaciones. Puede intimidarte de entrada, pero al pasar los minutos, te sentirás casi como de la familia, sin pretensión y en un ambiente relajado.

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El menú continúa con un shitake, pato, tejocote; zanahoria y ricotta; un steak de cebolla; plátano y chichilo negro, y de postre un helado de toronjil, entre otros.

Además, a partir de la primera semana de febrero ya contarán con menú a la carta que se podrá comer en alguna de las mesas que están en los alrededores de la barra, y habrá también una mesa del chef, donde podrás invitar a tus amigos y organizar una reunión con un menú especial. La barra continuará con el menú de degustación.

Destacamos los vinos, la cerveza y los cócteles de su carta, así como su pan de masa madre hecho en casa. Emília está en Río Panuco 132. Abre de lunes a sábado de 19 a 22:30 horas.