30th June 1943: Winston Churchill at a luncheon with the Lord Mayor at the Mansion House in the City of London. (Photo by Fox Photos/Getty Images)

Los conocemos por las grandes contribuciones que hicieron a la historia y aunque a menudo pensamos en ellos como estos seres míticos que se dedicaban todo el día a ser brillantes y pronunciar frases célebres, la realidad es que tenían tantas fallas como cualquiera. Conoce sus historias de barra y ve con quién compartes aficiones etílicas.

Winston Churchill

Fue uno de los hombres más inteligentes que ha existido y responsable en gran medida del éxito de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Sus hábitos de consumo fueron tan famosos que en un viaje que hizo a EUA durante la Prohibición llevó una receta médica que justificaba su consumo de alcohol. Esto es lo que bebía diario: 6 whiskys con soda, 2 botellas de champaña, 1 cognac, 1 amontillado y un brandy.

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Edgar Allan Poe

Tuvo una vida llena de éxitos pero terminó de manera trágica por su conocido alcoholismo y afición al láudano y el opio. Comenzó a beber desde la universidad pero fue la muerte de su esposa lo que lo llevó a un consumo regular para refugiarse de su dolor. Su final llegó en 1849 cuando fue encontrado en una taberna con una intoxicación etílica y aunque fue llevado al hospital, falleció debido a años de excesos alcohólicos.

On October 3, 1849, #Poe was sent in a carriage to the Washington University Hospital of Baltimore (more widely known under its later incarnations as Church Home or Church Hospital). Some sources note the name of the institution as the Washington College Hospital, but the designation of University was apparently adopted in 1839. City directories from 1847-1848 and 1849-1850 confirm this somewhat more prestigious title. John J. Moran gives the name as both the Washington University Hospital and the Washington College University Hospital. ~ Poe was taken to a room in one of the towers, where persons ill from drinking were usually put to avoid disturbing the other patients. Moran quickly decided, however, that Poe was not drunk and indeed had not been drinking. Since Poe’s clothing had been taken and replaced with something much more worn and garish, Moran suspected that Poe may have been robbed and mugged. Poe came in and out of consciousness, at one point refusing a glass of brandy offered as a stimulant. ~ Moran then has Poe giving a number of absurdly flowery speeches, including “Language cannot tell the gushing well that swells, sways and sweeps, tempest-like, over me, signaling the ‘larm of death’.” Asked about his friends, Poe supposedly replied that “My best friend would be the man who gave me a pistol that I might blow out my brains.” By one of Moran’s descriptions, Poe called out the name of “Reynolds” (who has never satisfactorily been identified). At around 5:00 in the morning of Sunday, October 7, Poe died. His last words may have been “Lord, help my poor soul.” • illustration by {Jason Seiler} #EdgarAllanPoe

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Ernest Hemingway

Comenzó a beber desde los quince años y así explicaba su afición mencionó en una de sus cartas: “Nada me da más placer. Cuando trabajas duro todo el día con la cabeza y sabes que tienes que trabajar de nuevo al día siguiente, ¿qué otra cosa puede cambiar tus ideas y hacerlas correr en otro plano que el whisky?”. Es ampliamente conocido su afición por el mojito y el daiquiri que adquirió durante su vida en Cuba, tanto que el bar Floridita tiene una estatua suya en el lugar que se sentaba.

Charles Dickens

Aunque creció siendo pobre, su trabajo como escritor le valió reconocimiento y fortuna gracias a Las Aventuras de Oliver Twist y Un Cuento de Navidad. El escritor era un gran aficionado del vino y el jerez. La cava de su casa en Kent estaba llena de ron, jerez, brandy y whisky escocés.

La maison de l'écrivain ✍️

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Stephen King

El maestro del terror fue un alcohólico empedernido ya que durante toda su vida tenía numerosos fobias y lo único que le ayudaba era escribir y beber. Aunque ahora lleva décadas de sobriedad él mismo ha declarado y escrito que no recuerda gran parte de los ochenta porque los vivió borracho.

por Issa Plancarte

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