Foto: Pexels
- Publicidad -

Después de visitar un museo, y disfrutar las diferentes formas de arte que hay en su interior se antoja continuar el recorrido, pero a través de los sabores. Generalmente, hay pequeñas cafeterías para satisfacer algún antojo, aunque lo ideal sería continuar en un restaurante con platillos que completen la experiencia.

En México existe una gran variedad de museos y restaurantes que los acompañan, te dejamos tres que tienen todos los elementos para que no te quieras ir.

Barroco Restaurante

- Publicidad -

Pasear por las calles de Puebla es hacer un viaje a la historia de nuestro país; después, la visita obligada es al Museo Internacional del Barroco y a su restaurante. Ahí los platillos hacen honor a la gastronomía tradicional y a sus ingredientes, y además agregan un toque contemporáneo que sorprende. Cuando llegues pide la Trucha Zarandeada que lleva pescado criado en deshielo del volcán Iztaccíhuatl y pulpo jóven.

@barrocorestaurante

Nube Siete

La arquitectura avant-garde del Museo Universitario de Arte Contemporáneo, en Ciudad Universitaria, resguarda este restaurante que se ha mantenido a la vanguardia durante varios años. Cuenta con una carta básica, además de platillos de temporada y hace poco comenzaron a hacer festivales gastronómicos. Si vas, pide camarones con amaranto sobre mole con pulpa de mango y arroz canario ¡es una delicia!

@muac_unam

Cortesía: Nube Siete

Lee: 4 restaurantes en México que debes visitar si admiras a Frida Kahlo

Restaurante Tamayo

No sólo tiene una de las mejores terrazas frente al Bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México, sino también tiene una carta que se alinea con el concepto del recinto: Museo Tamayo Arte Contemporáneo. La propuesta del restaurante se extiende desde el desayuno, hasta la comida; en ésta pregunta por el Róbalo en mole de vegetales que va acompañado con verduras tatemadas y ensalada de quintonil.

@resttamayo

 

Por Adriana Silvestre