Oaxaca es un destino de vivos colores, poderosos aromas y sonrisas hipnotizantes, donde el verdadero sabor y cultura de México cobran vida. Pintoresca y auténtica, la ciudad de Oaxaca, capital del estado, es considerada Patrimonio de la Humanidad según UNESCO. Su rica historia e intrigante pasado prevalecen en cada callejuela empedrada, antiguo edificio colonial y cocina tradicional desde la cual se escapan los seductores aromas del mole y del chocolate mexicano, invadiendo nuestra memoria olfativa con toques de chile, canela, chipotle, plátano y tortillas recién hechas.

El nombre mismo de la ciudad de Oaxaca invoca a la mente estos aromas y se ha convertido en la capital gastronómica de nuestro país, donde un sin fin de restaurantes juegan con las complejas recetas de la comida mexicana más distintiva para crear algo nuevo y en cambio constante.

Son pequeños detalles los que nos conquistan y nos atrapan, enamorándonos del hogareño estilo de la hotelería de Oaxaca. Una casa convertida en hotel, o un hotel en el que te sientes como en casa, Casa Bonita Hotel Boutique & Spa nos sumerge en la rica cultura de Oaxaca. La calidad y calidez que le caracterizan le han otorgado ser el único hotel boutique de lujo en Oaxaca en contar con dos premios internacionales de alto nivel.

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Sus hermosos jardines son una vibrante paleta de formas y colores, diseñados para transportarnos a un ambiente de serenidad y belleza. La tranquilidad de la zona une sus fuerzas con la paz absoluta del hotel, conspirando para brindar noches silenciosas y de descanso absoluto tras nuestras aventuras degustando lo mejor de la comida mexicana.

En el restaurante Estrella de Mar, con un ambiente sofisticado y tradicional, se fusionan elementos de la cocina asiática con la cocina oaxaqueña, creando sabores únicos. Con gran imaginación y sed por descubrir nuevos caminos, la célebre Chef Natalia Delgado ha innovado aquí platillos icónicos con toques sorprendentes que nos recuerdan la versátil y caprichosa personalidad de Oaxaca.

Cada platillo, monumento, calle, iglesia, vestimenta tradicional y festividad nos remonta al intrigante pasado de esta histórica ciudad. Fundada en 1486 por guerreros mexicas, Oaxaca pasó de ser un establecimiento pre-hispánico a ser el destino favorito del Rey Carlos I de España –quien llamó a la ciudad Antequera–, hasta al fin convertirse en el vibrante corazón de la cultura Mexicana.

Desde el precioso hotel boutique Casa Bonita se respira esta historia en el aire y se vive su sabor único. Enclavada en un valle al centro de la Sierra Madre del Sur, la Ciudad de Oaxaca se impregna en nuestra piel, invocada fácilmente en nuestra memoria con el más fino toque de aroma de mole en el aire, con el sonido de huaraches haciendo eco en una calle empedrada, o con las melancólicas notas de una guitarra mexicana.

por Melanie Beard