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El primer Espresso Roast de Starbucks se sirvió hace más de 40 años, pero la mezcla fue creada en 1975 por Dave Olsen, uno de los líderes originales de Starbucks. Se trata de una mezcla especial de granos de café originarios de Latinoamérica y Asia, tostados de forma intensa para capturar sus notas aromáticas y dulces. ¿Pero qué es lo que crea la textura perfecta en cada vaso?

Starbucks comparte tres datos claves en su preparación y doce más que han convertido al espresso en “el corazón” de varias bebidas.

  1. Para conservar su esencia, el café se muele justo antes de cada descarga.
  2. Es necesario vaporizar la leche hasta convertirla en una espuma aterciopelada. Es en este proceso cuando se le da un giro dulce y cremoso a la bebida.
  3. La habilidad del barista también es indispensable para servir esta bebida en menos de diez segundos ya que, transcurrido este lapso, la espuma comienza a quebrarse y su sabor cambia.
Cortesía: Starbucks
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