Pensado para la gente que odia las multitudes, que ama la exclusividad y también las buenas bebidas, el hotel Napoleón solo cuenta con una habitación. Una lujosa suite en donde sus huéspedes pueden acceder a sus etiquetas favoritas de whisky y su vending machine.

Esta máquina de whisky cuenta con una gran variedad de etiquetas que van desde Macallan hasta Aberfedly y Royal Lochnager, proviene de Whiskey-Me, un servicio de suscripción en el Reino Unido que entrega bolsas de whisky escocés a sus clientes de manera mensual.

El concepto de Whiskey-Me es hacer que esta bebida sea más accesible para quienes son fanáticos del destilado, así que está en bolsas, las cuales cuentan con fotografías de notas de cata simples para que los consumidores tengan una idea de lo que beberán.

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Por otra parte, este hotel también cuenta con tres bares: Sack, The Devil’s Darling y Black Rock, que ofrecen a sus clientes una selección de bebidas a su habitación, a través de un elevador de servicio.

Quienes ya han vivido la experiencia de hospedarse en este hotel, recomiendan probar el Table Whiskey, creado en el Black Rock Bar, donde un roble inglés de 18 pies de largo se ha convertido en una mesa y tiene canales cortados que están forrados con barriles de roble y transmitidos con una combinación de whisky envejecido para producir una mezcla de casa continuamente giratoria.

Además del bar Black Rock, que se especializa en whisky e incluye selecciones de Japón, Irlanda, Finlandia, Francia y más, el hotel también incluye el bar Devil’s Darling, inspirado en Wes Anderson, y Sack (conocido por servir selecciones de jerez a precios razonables en un espacio) inspirada en las bodegas de España.