Casa Rodavento (Foto: Cortesía)
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Valle de Bravo siempre ha guardado un lugar especial entre los chilangos, su cercanía y lo pintoresco del pueblo lo hacen un destino ideal. Si además agregamos el sin fin de actividades disponibles que existen tanto para quienes buscan el deporte de aventura, dar paseos por el lago o simplemente gozar de unos días de descanso, la cosa se pone mejor.

Casa Rodavento (Foto: Cortesía)
Casa Rodavento (Foto: Cortesía)

Propuesta gastronómica

Parecía que el pequeño pueblo de casas blancas y tejados de ladrillo lo tenía todo, pero no, le faltaba una buena experiencia de fine dining. Ahí es donde Casa Rodavento hizo alianza con el chef Diego Isunza para traernos una nueva forma de experimentar la cocina vallesana de la que creíamos que sólo consistía en alcachofas y truchas. Isunza nos demuestra en su propuesta para el restaurante Nuestro que no podíamos estar más equivocados. Ayuda mucho que es un apasionado del campismo por lo que se ha encargado de recorrer todo lo que le rodea en compañía de biólogos para descubrir una gama de ingredientes alucinante como vegetales, distintos quesos, mieles, hongos, ¡de todo!

Chef Diego Isunza (Foto: Cortesía)
Chef Diego Isunza (Foto: Cortesía)

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El restaurante maneja dos cartas, una para desayunos y otra para cenas/comidas. Ambas se sienten como un apapacho inmediato. Iniciar el día con chilaquiles crujientes, huevos ahogados en salsa de frijol o unos molletes con chorizo suena como un buen plan. Para su menú después de media tarde, la cocina de Isunza evoluciona para mostrar un gran manejo de los vegetales y demostrar su sólida base de cocina mexicana. La ensalada de tomates nos deja ver los ingredientes vallesanos que son orgánicos no por moda, sino porque la gran mayoría de los vegetales de alta calidad que se consumen en restaurantes fine dining en CDMX provienen de Valle de Bravo. El chef además utiliza otras proteínas muy interesantes como el lechón que acompaña de salsa de cerveza o el cordero con pipián verde y tortillas hechas a mano.

Chilaquiles Rodavento (Foto: Cortesía)
Chilaquiles Rodavento (Foto: Cortesía)

Hospedaje

Casa Rodavento es un espacio muy íntimo, con apenas siete suites alojadas en lo que era una antigua casa familiar en el centro de Valle de Bravo. Cada una cuenta con un exquisito diseño de interiores y calefacción (algo que el clima de bosque del destino exige). Entre las amenidades está el recibimiento con un coctel de la casa que el huésped puede preparar cuando lo desee, unas increíbles batas de baño que desearías tener en casa y una colección de jabones y cremas de lavanda que te harán sentirte relajado de inmediato. Si eres fan de la música, no te pierdas la oportunidad de conectarte a sus equipos de audio en habitación para que escuches tu música favorita mientras tomas un baño calientito.

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Casa Rodavento (Foto: Cortesía)
Casa Rodavento (Foto: Cortesía)

Wellness

Además de tener un jacuzzi y una piscina en la propiedad, puedes hacer cita para visitar el alucinante spa en Hotel Rodavento, la propiedad hermana que está en Avándaro. El tomar un masaje al aire libre, entre el bosque con la cama de masaje calientita y cubierta de frazadas templadas es una experiencia que no puedes perderte por nada en la vida.

Casa Rodavento (Foto: Cortesía)
Casa Rodavento (Foto: Cortesía)