(Foto: Shutterstock)

El mundo en el que vivimos está plagado de gérmenes y los restaurantes, por supuesto, no son la excepción. No importa que se consideren ejemplo de limpieza o esterilidad, y que los empleados se laven las manos constantemente, las bacterias siguen estando presentes en todos los objetos. Es cierto que el baño es uno de los espacios con mayor cantidad de dichos microorganismos, pero resulta que uno de los artículos más peligrosos es el menú.

El simple hecho de tomarlo para elegir los platillos que se van a ordenar implica un gran riesgo para la salud. De acuerdo con pruebas realizadas por ABC News el menú está plagado de alrededor de 185 mil unidades de bacterias, mientras que una copa coctelera está en segundo lugar con sólo 11 mil 600. “Estos son objetos que seguro tocarás en el lugar y que pueden ser vehículos que transmiten microorganismos que pueden enfermarlo”, afirmó Chuck Gerba, de la Universidad de Arizona.

Las cartas son tocadas por personas que no se lavaron las manos previamente. (Foto: Shutterstock)

Y es muy lógico, el menú es tomado por un sinnúmero de personas a las que no se les pide que se laven las manos antes o durante la comida. Todos los demás objetos y espacios, incluyendo los baños, se someten a procesos continuos de limpieza, pero no pasa lo mismo con una carta. Además, ésta aparenta estar siempre limpia, por lo que es menos probable que el personal del restaurante la desinfecte en alguna ocasión, ni pensar en que sea una práctica rutinaria.

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De manera que todos aquellos que son germofóbicos tendrán que idear una forma de limpiar el menú antes de tocarlo, también pueden lavarse las manos después de ordenar para estar más tranquilos y, en casos extremos, pedir que lo limpien. En realidad, todos deberíamos hacer algo para deshacernos de esas bacterias antes de que se conviertan en una enfermedad, por ejemplo, usar gel antibacterial.