piña
- Publicidad -

La piña es una fruta con una historia peculiar. Aunque hoy se encuentra fácilmente en cualquier supermercado del mundo, no siempre fue el caso. En la época colonial, por ejemplo, la gente las rentaba por día para usar como decoración. Parecería increíble, pero en algún momento de la historia, la piña fue tan cara que comerla hubiera sido un atrevimiento sin sentido.

La historia comenzó así: los primeros colonizadores, desde Cristóbal Colón, llevaron a sus países productos extraños a Europa, entre ellos la piña. A diferencia de otros cultivos, esta fruta no podía crecer en el clima europeo, aunque se sembrara en ambientes controlados. Sin embargo, eso no era impedimento para que la nobleza la consiguiera a precios exorbitantes.

En los siglos XV y XVI y XVII la piña se consolidó como un símbolo de riqueza. El rey británico Carlos II, por ejemplo, posó con una piña para uno de sus retratos oficiales. De manera similar, en la época de George Washington, una pieza de esta fruta podía costar hasta 8 mil dólares.

- Publicidad -

Estas son las calles más famosas del mundo

El precio, sumado a su escasez, ocasionó que la piña se sirviera sólo a invitados muy importante. Así, esa fruta se convirtió en un símbolo de recibimiento. Incluso en las clases bajas, las familias y hoteles colgaban imágenes de piñas para crear una sensación de bienvenida. Es por eso que los edificios históricos suelen tener grabados de este cultivo. En ambientes más modernos, sigue siendo un símbolo recurrente en canastas, ilustraciones y otras decoraciones.