Male waiter holding a tray of filled beer tasting glasses inside a brewery.
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¿Qué hace que Baja California sea un must para los glotones? Visitarla una vez no basta y es que este estado norteño tiene mucho por ofrecer al paladar y a cualquier tipo de viajero. Ahí existe algo para cada gusto, de hecho, incluso tienen una emocionante ruta cervecera que debes de vivir por lo menos una vez, aunque seguramente querrás repetir infinitamente.

El posicionamiento de la cerveza artesanal californiana no es casualidad, se debe a los grandes talentos locales, al contacto con ingredientes y a las diversas técnicas que han evolucionado constantemente. De ahí que surgiera la ruta cervecera.

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Una gran opción para conocerla es planear un road trip y comenzar en Mexicali. En este municipio se encuentra la mejor cervecería artesanal y la más grande de México: Cervecería Urbana, premiada por Copa Cerveza MX. Prueba sus etiquetas Shon Penn, Blonde Ale, Mosaico IPA, Crossover IPA y Robust Porter. Haz una parada en Fauna Tasting Room, una microcervecería con creaciones para todos los gustos.

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Luego dirígete a Tijuana, ciudad fronteriza y pionera con la cultura de la cerveza artesanal. Ahí visita el Plaza Fiesta o Plaza del Zapato, ubicada en Zona Urbana Río Tijuana. En ese sitio encontrarás al menos cinco tasting rooms para probar más de 50 estilos de cerveza. Ya sea que empieces en Insurgente, donde no puedes perderte las etiquetas Brown, Tiniebla, Nocturna y Lupolos, que han sido ganadoras de medallas; o en Broder Pshycho Brewery, un proyecto con siete sabores de malta distintos: Imperial Psyco Ale, Porter, English Brown Ale, Brutal Imperial Stout, La Belga Psicopata, Cram Ale y La Perversa.

Finalmente a Ensenada, ahí se ubican dos cervecerías obligadas: Agua Mala y Media Perra. La primera de ellas utiliza recursos sustentables para la producción de sus etiquetas, mientras que la segunda cuenta con una sala de degustación para apreciar el paisaje del valle mientras se disfruta una merecida chela.