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Cualquier momento es bueno para brindar, mejor aún si se hace con champaña, una opción increíble que todo el mundo ama. Sin embargo existen algunas que destacan por su calidad y unicidad. Un gran ejemplo es Armand de Brignac Demi Sec, una bebida delicada con grandioso equilibrio entre fruta y dulzura.

Esta champaña es el resultado de ensamblar los mostos obtenidos de la primera y más fresca extracción de jugo de las uvas. El ensamble deriva en un trío único de añadas 2009, 2010 y 2012. Específicamente utilizan tres varietales: pinot noir, chardonnay y pinot meunier, todos provenientes de la región de Champagne en Francia.

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Luego, el mosto descansa seis años, lo que permite una ligera dulzura en boca que empata con las notas en nariz a caramelo inglés, pomelo, compota de frutas, membrillo y brioche.

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Después de 10 años de reserva las notas dulces se potencializan 

El resultado es un líquido tan delicado que se guarda en una botella elaborada a mano. Ésta tiene un acabado metalizado y etiquetas en pewter francés. Para aquellos que prefieren disfrutarla maridándola con algún platillo la sugerencia es hacerlo con pollo al curry con garbanzos y pimientos; foie gras, quesos, frutos exóticos y postres horneados.

Lo mejor de todo es que puede ser consumida al momento de comprarla o después de guardarla por 10 a 15 años, cuando las notas dulce y miel se potencializan.