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Menachem Gancz nació en la Ciudad de México en 1985. Estudió teología, pero fue hasta que viajó a Chiapas en 2013 que descubrió el mundo del café y comenzó a apasionarse por él. Ahí conoció personas y comunidades productoras y fue de esa experiencia que se interesó primero en los métodos y explorar la trazabilidad después, para ofrecer el mejor resultado posible en cada taza.

“La gente ubicaba cafetería de especialidad como ese lugar donde había todos los juguetitos para hacer café. Pero entre más vas probando, más vas entendiendo que se trata de sabores y que es una cuestión tan amplia de sabor que puedes probar, que si nunca has probado un café increíble, nunca vas a saber hasta dónde puede llegar”, explica Menachem. “Esa fue la oferta de Quentin desde el principio, minimizar la oferta de métodos de extracción para que la gente se enfocara en los orígenes para que prueben café de Oaxaca, Burundi, Tanzania, etc”.

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Para hacerlo, lo recomendable es probar su espresso, el cold brew o pour over con kalita, el café de método que preparan (sólo tienen uno). “La razón por la cual sólo tenemos un método es porque tratamos de aprovechar la calidad del café al máximo. Tenemos un sistema de recetas para cada tueste y todos los días lo probamos para ver si sigue estando igual de bueno. Por eso no tenemos muchos métodos, porque tendríamos que tener una receta para cada método por cada café”.

Todos los días hay un café diferente

Otra cosa distingue a Quentin respecto a otras cafeterías de Ciudad de México: buscan ofrecer café de especialidad de todo el mundo. Si bien compran café de Veracruz y de Santa María Yucuhiti en la Sierra Mixteca en Oaxaca, lo que los ha separado del resto es que puedes encontrar granos de El Salvador, Guatemala, Etiopía, Tanzania, Perú o Burundi. Lo mejor de todo es que como ellos tienen su propia tostadora, la frescura del café está asegurada, así como saber que beberás una taza cuando está en su mejor momento.

“Todos los días hay un café diferente en espresso, porque depende lo que se vaya tostando. Tenemos un sistema de recetas en la que cada tueste se hace acorde al método con el que se prepara el café para aprovechar al máximo la calidad de cada grano cada café. todos los días lo probamos para ver si sigue estando bien.

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Si hay otra cosa que distingue a Quentin es la amabilidad de su servicio y la selección de música que ambienta el sitio.“Es súper importante la hospitalidad. No se trata de sólo tener buen café sino de dar un buen servicio al cliente”, explica Menachem Gancz. Se nota, no es una cafetería donde los baristas voltean los ojos cuando pides que te expliquen el café o donde el azúcar es una ofensa. Si quieres aprender qué hace distinto a cada grano según su región de origen, este es el lugar ideal para ti.