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Algo tiene San Miguel de Allende que podría traducirse –para quienes creen– en energía. En medio de su estética silueta colonial, se vive una atmósfera de absoluta calma. Pero no es una calma externa, porque si algo hay aquí es vida y movimiento, sino más bien una tranquilidad interna.

Tan fuerte es esta energía, que San Miguel se ha convertido en un escape de la vida diaria. Y aquí, en el centro de la ciudad, un pequeño hotel se convierte en la base para alcanzar el bienestar.

Dentro de una propiedad de 1700, el hotel Dos Casas adopta una forma de santuario en donde la comida del restaurante Àperi, los tratamientos del spa y las actividades del Garage procuran la salud física y emocional.

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Para disfrutarlo al máximo, comienza tu día con una sesión de meditación sonora. En esta, el espacio del Garage Dos Casas se cubre con tapetes y cojines y se inunda en las vibraciones de los cuencos y campanas utilizados como guías. Es una meditación larga, de casi una hora, así que si llegas a perder la concentración, presta atención a tu respiración y deja que los pensamientos pasen.

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Dedica la mañana a recorrer San Miguel, sin mayor itinerario. Camina por sus calles, busca puertas antiguas y visita sus boutiques y galerías. Y al regresar, visita el restaurante Áperi, cuyo menú está pensado para alargar la sensación de bienestar, con platillos frescos a base de ingredientes orgánicos, cultivados sustentablemente en la región. Pide el Graviax de trucha de Zitácuaro –con yogurt de queso de cabra, pulpa de limón e hinojo-, la Ensalada de San Miguel y el Ravioli relleno de huitlacoche, epazote, requesón y queso de cabra. De postre, el Mango en crujiente y cremoso, con sorbete de mango maracuyá y hojuelas de mil hojas.

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En la tarde, visita el Garage una vez más para una sesión de aromaterapia. En esta aprenderás sobre la producción y el efecto de los aceites esenciales, descubriendo sus olores naturales y entendiendo su uso, para volverlos parte de tu rutina.

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Para terminar el día, antes de volver a Àperi para cenar, disfruta un tratamiento del spa. La experiencia comienza con la selección del aceite esencial que acompañará a la terapia y se sigue con una visita al sauna para relajar los músculos. Después es momento del masaje, que puedes tomar ahí o en tu habitación, en una atmósfera más íntima y privada.

No importa dónde lo tomes, descubrirás que combinando técnicas ancestrales con los productos naturales de Naturopathica, este te llevará a conseguir la relajación física y el descanso mental, alcanzando así el absoluto bienestar.