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La posibilidad de recorrer el mundo sin generar un efecto negativo en el medio ambiente es la meta principal de la industria turística –aerolíneas incluidas. Hoy, la aviación es responsable del 2% de las emisiones de carbono totales. Y esto ha generado una ola internacional de rechazo a viajar en avión.

Ayer, la banda británica Coldplay anunció que no hará un tour para promocionar su disco Everyday Life por el impacto medioambiental generado por los conciertos y los vuelos de un destino a otro. De acuerdo con la BBC, Chris Martin anunció que el grupo se tomará un tiempo para encontrar la manera en que una gira genere el menor daño posible o, preferentemente, contribuya de forma positiva a la conservación medioambiental. El último concierto del año lo darán en Londres el 25 de noviembre y, según El País, todas las ganancias serán donadas a ClientEarth, una ONG de derecho ambiental.

Este es el último rechazo público a esta forma de viajar. El más sonado hasta el momento ha sido el viaje en bote eléctrico de Greta Thunberg hacia Nueva York, para visitar la Cumbre sobre la Acción Climática, y en velero hacia España para atender la COP25. Además, este verano inició en Suecia el movimiento Flygskam, una palabra compuesta que hace referencia a la vergüenza sentida al viajar en avión, sabiendo el impacto hacia el medio ambiente. Las redes sociales fueron el medio para crear un boicot y una campaña para incentivar a viajar en tren, el medio de transporte menos dañino.

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Primeros esfuerzos en pro del medio ambiente

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2019 ha sido un año crítico para los gobiernos y empresas, pues vimos, como en ningún otro año, un crecimiento exponencial de exigencias de los viajeros y consumidores. Hoy, las distintas aerolíneas alrededor del mundo están esforzándose por reducir su huella, y algunas de estas están demostrando que viajar en avión sin dañar al medio ambiente es una meta alcanzable.

EasyJet, la aerolínea lowcost de Inglaterra acaba de anunciar que será la primera es operar vuelos con cero huella de carbono. Desde esta semana, la compañía compensará las emisiones producidas por todos sus vuelos con un esquema de reforestación masiva. “Neutralizar el daño causado es solo una medida temporal”, dijo Johan Lundgren, director ejecutivo de EasyJet, para explicar que el plan a futuro es reducir las emisiones producidas. “Pero mientras eso sucede, queremos hacer algo por el medio ambiente”, aseguró.

Desde 2013, KLM ha trabajado para reducir el peso de sus aviones a fin de gastar menos combustible –la principal implementación ha sido rediseñar los asientos y bandejas para hacerlos mucho más ligeros. Además, desde hace tres años todos los vuelos de Los Ángeles a Ámsterdam utilizan ya el combustible limpio BiojetFuel.

Aeroméxico ha incorporado modelos como el Dreamliner, resideñados para disminuir el consumo de combustible en un 23% y reducir la contaminación acústica 60%. En todas las reservaciones se puede incluir una aportación voluntaria de $35. El total recaudado es donado a distintos proyectos medioambientales para compensar la huella de carbono, como una granja eólica en Oaxaca y una planta solar en Baja California.

Según la evaluación anual de Atmosfair, una organización que promueve la reducción de gases de efecto invernadero en el transporte aéreo, LATAM es la segunda aerolínea más eficiente en ahorro de recursos. Y es que toda su flota ha sido rediseñada para incluir más asientos y así llevar a más pasajeros en un solo vuelo (mismo gasto de recursos, pero dividido entre más personas, equivale a un menor impacto en promedio).