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Cuba es sinónimo de revolución y resistencia. Así es la obra de la artista plástica Tania Bruguera, quien, nacida en 1968, se ha encargado de revivir el sentido de lucha que el arte es capaz de alcanzar.

En 1998, con su performance El Peso de la Culpa, Bruguera se mantuvo de pie, desnuda, con un canal de cordero colgando de su cuello. Ésta era su interpretación sobre la resistencia que los nativos cubanos ante los conquistadores españoles, cuando decidieron comer solamente tierra en lugar de vivir capturados. Era la tierra como arma de resistencia.

Diez años después, el Tate Modern de Londres, recibió a la artista con El Susurro de Tatlin #5, en el cual los visitantes se enfrentaban a dos policías a caballo, moviéndolos de un lado a otro, haciéndoles preguntas y ejerciendo su autoridad como es costumbre en las calles. Una pieza que provocaba a los espectadores cuestionarse sobre los formatos de autoridad con los que se convive día a día y su validez en determinados espacios.

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Como parte de su obra, Tania ha creado en el camino conceptos como el “arte de conducta”, que parte de los límites del lenguaje y el cuerpo confrontados a la reacción de los espectadores, y el “arte útil”, que retoma la utilidad de esta disciplina como una herramienta efectiva en la transformación de temas políticos.

Así, para 2015, cuando Washington y La Habana reanudaron relaciones diplomáticas, suspendidas hacía más de cincuenta años, Bruguera propuso colocar un micrófono abierto en la Plaza de la Revolución de La Habana para que los ciudadanos expresaran sus opiniones sobre el futuro del país. En respuesta, el Consejo Nacional de las Artes Plásticas de Cuba (CNAP) calificó su propuesta de inaceptable.

Hoy, Tania llega al Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) con Hablándole al poder, una compilación de los proyectos a largo plazo que la artista inició entre 1985 y 2017.

Esta exhibición generó, a la par, la Escuela de Arte Útil, una propuesta comisionada por el Yerba Buena Center for the Arts y el MUAC, que como su nombre indica es una escuela activa, localizada dentro del museo y basada en el modelo de su concepto de “arte útil” para que los artistas de hoy exploraren el arte como un instrumento de cambios sociales y políticos. Un ambicioso proyecto de arte público organizado en colaboración de la Facultad de Arte y Diseño (UNAM), La Esmeralda (INBA) y SOMA.

El sábado 12 de mayo, Tania Bruguera tendrá una charla con la curadora Lucía Sanromán en el MUAC a las 12 del día.