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¿Recuerdas tu primer viaje solo? ¿Qué edad tenías, a dónde fuiste, qué fue lo que más te gustó? ¿Has pensado en cómo esa experiencia cambió tu vida? Miles de preguntas podrían seguir, lo cierto es que viajar solo a otro país puede resultar un poco aterrador tanto para los papás como para los niños, sin embargo actualmente hay opciones que ayudan a que los niños puedan tener experiencias increíbles que les ayude en su desarrollo personal.

De acuerdo con los expertos en turismo educativo de LiveandLearn de Mundo Joven, un campamento de verano es una gran forma de experimentar un primer viaje al extranjero cuando somos menores. Los beneficios son muchos, desde académicos hasta emocionales, pues no sólo se aprende otro idioma sino que también se desarrollan diversas habilidades personales que fomentan el liderazgo desde muy temprana edad.

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Esta comprobado que estudiar un idioma en el extranjero durante un mes equivale a tres meses en el país natal. La principal ventaja académica de asistir a un campamento de verano en otro país es la mejora de un idioma, pues además de tomar clases se practica en otros ámbitos; por ejemplo cuando los pequeños conocen a alumnos de otros países y tienen que comunicarse a través del idioma que están estudiando.

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Otras ventajas de estar en un campamento se presentan a nivel personal, pues los niños realizan diferentes actividades que requieren trabajo en equipo y los impulsan a ser responsables, ordenados y tolerantes. Los campamentos de verano están disponibles para niños y niñas entre 7 y 17 años, la mayoría tiene un objetivo académico (aprender otro idioma) pero también hay opciones únicamente recreativas o especializadas (campamentos deportivos o culturales). Así que no le des más vueltas, dales la oportunidad de viajar solos y ganar nuevas experiencias.