(Photo by Clive Rose/Getty Images)
- Publicidad -

La organización y montaje de cada Copa Mundial de FIFA involucra una amplia inversión en infraestructura, el transporte de millones de personas al evento y durante este, el catering de cada Fan Fest y la movilización de todos los voluntarios y trabajadores del evento.

Es tan grande el esfuerzo, que inevitablemente tiene un impacto en la sociedad y el medio ambiente, y ofrece una oportunidad al país anfitrión de crear un legado positivo para futuras Copas Mundiales.

La preocupación por reducir el impacto ambiental en los grandes eventos deportivos lleva ya unos años en el radar de la FIFA, con el Mundial de Alemania como el primer esfuerzo concreto, con planes muy específicos. Doce años después, para el Mundial de Rusia, la FIFA creó un plan de trabajo en pro de la economía, la sociedad y la conservación ambiental.

- Publicidad -

Para la FIFA, “la Copa Mundial puede y debería ser vista como una oportunidad de promover una actitud responsable hacia el medio ambiente. Minimizar el impacto y llamar la atención sobre el tema son las prioridades”.

“La Copa Mundial estará en Rusia por primera vez en la historia, y hoy vemos cómo las preparaciones a este evento se convierten en catalizadores para conseguir cambios importantes en varios aspectos de la vida”, dijo la jefa de sustentabilidad del Comité Organizador del evento, Milana Verkhunova al Climate Action Programme.

Entre los cambios estructurales en las ciudades sede, se modernizaron el sistema de acantilados, se rehabilitaron estaciones de tren y se aumentó la capacidad de los principales aeropuertos. Todo, siguiendo medidas de sostenibilidad y ahorro de energía. Pero las dos principales acciones fueron la construcción de estadios sustentables y el plan de manejo de residuos.

Shutterstock

Estadios sustentables

El Estadio Luzhniki de Moscú, el eje deportivo del evento, se certificó como BREEAM, con el Certificado Internacional para Construcciones Sustentables. El Estadio Spartak y la Arena Kazan obtuvieron también certificados. En los tres, se destinaron espacios externos para la re-plantación de los árboles movidos durante cada construcción.

Con tecnología de ahorro de agua, se estimó un ahorro de miles de litros durante los partidos. Además, las instalaciones se diseñaron para minimizar la necesidad de iluminación artificial, aprovechando al máximo la luz solar y contaron con iluminación LED.
Lee: Rostov Arena: el estadio mundialista que cuida el medio ambiente
La FIFA hizo también un llamado a las ciudades rusas para asegurar el futuro aprovechamiento de estos espacios. “El legado de uso de los estadios y su infraestructura sin efectos negativos en la biodiversidad aumentó la conciencia ambiental y el interés por la actividad física”.

(Photo by Etienne De Malglaive/Getty Images)

Manejo de residuos

La FIFA invitó a los estadios a reducir el uso de plástico de un solo uso, como los cubiertos, paquetes y bolsas. Además, ofreció programas al staff de cada lugar para enseñar a dividir los residuos y reciclar la mayor cantidad posible.

Aunque podría argumentarse que estos esfuerzos no fueron suficientes, sí sientan un precedente para seguir trabajando en pro del medio ambiente en futuras celebraciones mundiales.

Por Domenica Díaz