Unsplash

Esta semana, el mundo se sorprendió con la noticia de un joven predicador que fue asesinado en su visita a esta paradisíaca isla, en su esfuerzo por extender la religión cristiana. Lo más sorprendente, sin embargo, fue que lograra llegar hasta ella, pues hace más de 40 años el gobierno de la India prohibió visitarla.

Sus playas blancas y las calmadas aguas que llegan a ellas podrían parecer tentadoras, pero la isla Sentinel del Norte esconde un oscuro secreto: cualquiera que la visita, se enfrenta a una muerte segura.

Se cree que la pequeña isla está habitada desde hace 60,000 años por una tribu que se ha mantenido alejada de la civilización y aún vive en la Edad de Piedra. Los sentineleses viven de la cacería de aves, la recolección y la pesca y se cree que han formado pequeñas comunidades funcionales. Y no tienen interés alguno de contactar con el mundo exterior.

- Publicidad -

Sus 200 habitantes, utilizan lanzas de madera y piedras a cualquier barco, avión o persona que se acerque. Por eso, se delimitó un radio de 5 kilómetros alrededor de esta para evitar accidentes por las agresiones.

Pero la prohibición de interactuar con Sentinel del Norte no solo es para asegurar la seguridad de quienes se acerquen, sino también la de sus pobladores. Debido a su aislamiento, no han desarrollado las defensas necesarias para enfrentarse a las enfermedades modernas y, por lo tanto, tienen altas probabilidades de acabar extintos.

Lee: Montecristo, la isla italiana que solo puedes visitar dos veces al año

De John Allen Chau, el joven evangelizador, se sabe por su diario que solo quería llevarles sus creencias. Según los pescadores que lo acercaron a la isla, este fue brutalmente atacado por los pobladores de la isla y su cuerpo fue enterrado en la playa. Ahora, el debate internacional gira sobre si se debería o no intentar rescatar el cuerpo, pues esto supondría atacar la voluntad de exilio de la tribu y arriesgarse a dejar una bacteria que la pueda amenazar.