Tortuga deja sus huevos en una pista de aterrizaje que solía ser una playa

Sin importar la construcción de la pista en la isla, las tortugas verdes siguen acudiendo a desovar.

Algunas de las tortugas marinas no migran. La parte que lo hace, es para la cría o para encontrar comida. Los viajes que componen son de cientos de kilómetros, y suelen hacerlo bajo un mismo fin: volver a la playa que nacieron. Así que el viaje termina en donde empezó el ciclo. La tortuga deja sus huevos donde nace.

Son llamadas tortugas bobas, se orientan gracias al campo magnético y a ciencia cierta, los expertos no logran comprenderlo del todo. Lo que sí saben, es que dependen del campo magnético de la Tierra para orientarse.

Y es que vuelven con tanta facilidad a donde nacieron pues resulta que cada zona costera tiene su propia firma magnética. Estos animales son sensibles a la firma; son capaces de recordarla para posteriormente utilizarla.

- Publicidad -

Viven explorando el océano y están repartidas a lo largo y profundo de éste. En algunas ocasiones, la brújula particular tiene variaciones. Ya que cada cierto tiempo los campos cambian. Obligando así a las tortugas, cambiar del lugar de anidamiento. Con 115 kilogramos y siendo los reyes del mapa oceánico, prefieren anidar en costa.

Lee más: Liberación de tortugas en México: cómo, cuándo y dónde

Huevos de tortuga en pista

Fue en abril que un usuario en Twitter reportó el repentino avistamiento de una tortuga. En la isla de Maafaru de Maldivias, y la sorpresa fue que pese a ser zona costera, ahí ya no existe playa, arena ni entrada al mar.

Incluso podemos ver en la imagen cómo la tortuga acaba de poner sus huevos, por la marca de humedad y arrastre que hay debajo de ella.

Según el sitio The Edition, esta isla es  un sitio de anidación para cientos de tortugas. Incluso un trabajador del Consejo de la Isla les dijo que “a pesar de la construcción de la pista, la frecuencia con que las tortugas visitan la isla para anidar no ha disminuido”.

Este ejemplar de tortuga verde se encuentra en la lista de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conversación de la Naturaleza (UICN). Y según los datos que arroja su sitio web, la amenaza más perjudicial para su especie son los mismos seres humanos.

Humanos invasores

Una vez que ya hablamos de las costumbres de estos reptiles, podemos traer a colación lo preocupante. El ser humano ha evolucionado en todo sentido, en sus costumbres, hábitos y herramientas. Aquello que no hemos evolucionado de manera natural, lo hacemos de forma artificial y construida.

Casi todo nuestro alrededor es producto de nuestras herramientas y “necesidades” para generarnos un mayor confort. Pero el quid del asunto es cuando nos preguntamos: ¿realmente estamos avanzando o retrocediendo?

Utilizamos la excusa de que la selección natural hará lo suyo por las especies, pero nunca aceptamos nuestra parte de culpa. Hemos sido invasores, y por más políticas verdes que hemos implementado, pareciera que no hay marcha atrás.

Leer más: ¿Quieres acabar con el calentamiento global? Empieza por borrar tus mails