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Entrar en labor de parto puede ser una situación bastante complicada llena de miedo, pero que esto suceda a varios kilómetros de altura podría resultar aterrador.

Tal fue el caso de una mujer que recientemente dio a luz a una pequeña niña en el baño de un avión que volaba de Doha a Beirut. El vuelo fue desviado a Kuwait, según The Independent, y la tripulación se hizo cargo de la madre y el bebé hasta que el avión aterrizó.

Pero seamos sinceros, esa no es la situación ideal para recibir a un pequeño ser humano al mundo. Los médicos generalmente recomiendan que las mujeres embarazadas dejen de volar después de cumplir las 36 semanas de embarazo. De hecho incluso cuando puedan volar, se recomienda que tomen precauciones, como caminar por los pasillos, beber muchos líquidos y evitar alimentos y bebidas con gases antes del vuelo.

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Las aerolíneas también tienen sus propias políticas: British Airways, por ejemplo, recomienda que las mujeres lleven una carta de su médico con la fecha prevista de parto, confirmando que no ha habido complicaciones durante el embarazo. Y American Airlines requiere que las mujeres proporcionen una nota del médico si están volando dentro de las cuatro semanas previas a su fecha de parto.

Pero, ¿qué sucede si ya estás en el aire cuando el bebé decide que es hora? Ahí es cuando se pone complicado.

Las azafatas están capacitadas para reaccionar rápidamente a este tipo emergencias, incluso algunas podrían ayudar a dar a luz a un bebé si tuvieran que hacerlo. Pero si un médico está a bordo, lo más seguro es que sea llamado a entrar en acción.

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La nacionalidad de un bebé que nació en el aire

Sin embargo, determinar la ciudadanía del bebé puede plantear un nuevo conjunto de preguntas. Si bien ciertos países otorgan automáticamente la ciudadanía de sus padres al bebé, si éste llegará a nacer en el océano, puede convertirse en ciudadano del país donde está registrado el avión, según TPG.

Y si el bebé nace en tierra, algunos países pueden otorgarle la ciudadanía del país en el que nació. En última instancia, si terminas teniendo un bebé en el aire, siempre será una buena historia para contarle cuando crezca, e incluso podrían nombrar un avión en honor al bebé que nació en él.